Regresaba Moonshine Wagon a Barcelona, recayendo en la sala pequeña de Razzmatazz, que se quedó minúscula ante el público que llenó el recinto con un espíritu muy de pasarlo bien y que convirtió el concierto en uno de los de antaño, aquellos que algunos recordamos con añoranza, cuando las luces del recinto se encendían para…