Comer y Cantar
Soul Food & Blues
Héctor Martínez González
Lenoir Libros, 2019
Antes de nada hay que apuntar que a la parroquia del blues, al menos en este país, no hay nada que más le guste que juntarse, escuchar su música, comer y beber en proporción o sin ella. Hacer la ruta de los festivales de verano significa, además de complacerse con grandes músicos, aumentar en dos tallas las medidas de la ropa y castigar el hígado como si se tratara de tu peor enemigo. Permitirme la expresión pedante de «sé de lo que hablo».
Por si eso no fuera suficiente, ahora Héctor Martínez nos plantea una tentación imposible de rechazar y por lo que se ha ganado con creces ser excomulgado por toda la eternidad. Ya conocíamos que Héctor es un «junta letras» de primera categoría y que el blues y el pueblo afroamericano son sus debilidades, pero desconocíamos esa afición de cocinillas que escondía y de la que ahora no puede escapar.
Héctor ha recopilado en unas 200 páginas encuadernadas, 18 recetas culinarias de baja estopa, comida de chusma, comida de esclavos… sí, como lo lees, así de contundente y poco disimulado o elegante. Recetas que se preparaban con los restos que les echaban a los animales de granja, con las hierbas que no se comían ni lo cerdos, con los despojos del civilizado hombre blanco y que configuran una base gastronómica de supervivencia  y resistencia. Fórmulas precarias que sin embargo han conseguido una serie de manjares excelentes, quizás algo exóticos para nuestro paladar de supermercados de plástico y conservantes, pero placenteros para su degustación o papeo. Encontramos platos como el Spiced Pecan (Nuez pacana especiada), una delicatessen de gourmet por la que ahora te pueden soplar media cartera. El Pickled Pigs Feet (manitas de cerdo encurtidas), que era lo más inmundo y repulsivo que podía llevarse una persona a la boca, con la salvedad que a los comensales no se les consideraba con ese rango y que es un manjar digno de eruditos del placer. El arroz Jambalaya, el fabuloso Gumbo, las pecaminosas Red Beans And Rice que se han convertido en mi receta preferida, hasta los postres que pueden terminar con un Sweet Potato Pie, pastel de boniato que quita en hipo.
Si lo importante del libro son las recetas, lo esencial es la historia que viene detrás de cada plato, ahí es donde Héctor saca su espíritu de chef y nos regala los ojos con historias cargadas de blues, regadas de miseria y pobreza, pero aderezadas en superación, resistencia y supervivencia. Cada receta viene acompañada de su particular condimento literario, en el cual se reparten la aromatización, el blues y sus temas culinarios, los ingredientes y su historia, más las vicisitudes que sufrían los protagonistas de cada plato. Es realmente increíble que cuando tu le hincas el diente a un buen cucharón de Jambalaya, estás engullendo cientos, miles de historias desconocidas que de alguna forma u otra ahora tienen un nexo de unión entre el paladar y tu cerebro, más allá del placer gustativo del mismo.
Un libro enriquecedor, divulgativo, entretenido y si lo pones en práctica, fascinante y generoso, os lo puedo asegurar.
Como si de un festival se tratara, Héctor cuenta con dos teloneros de lujo, Eugenio Moirón y Manolo López Poy, dos autoridades del blues en este trozo de tierra alejado de la mano de Papa Ledba, que ya de por sí merecen una lectura detenida, si me permitís, con una jarra fría de cerveza… por seguir con cosas que echarse al gaznate.
Si decides agenciarte el libro, un par de consejos, plastifícalo si vas a poner en práctica las recetas o parecerás un gañán impresentable cuando lo pille alguien de la estantería y haz caso de las proporciones, sobre todo de las especies; no vayas de gallito o lo pagarás… también lo puedo asegurar.
Por último dejar claro que es una falacia aquello de que el saber no ocupa lugar; en este caso sí ocupa lugar… en el estómago.
JLBAD

P.D. Si Héctor Martínez ofrece una charla sobre el libro cerca de vuestra jurisprudencia o área de influencia, asistid, tengáis o no el libro, es una experiencia saciante. Os lo puedo asegurar


Descubre más desde BAD MUSIC RADIO

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde BAD MUSIC RADIO

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo