
THE WIZARDS
Sala La Textil. Barcelona
27/05/2022
Tras dos años y medio sin pisar un escenario THE WIZARDS vuelven a la carretera. Como explicaron durante su actuación, se negaron rotundamente a tocar con restricciones covid, muy respetable postura como respetable es también la de las bandas y artistas que optaron por presentarse en directo aunque fuese frente a un público sentado y con mascarilla. Tres fueron las ciudades afortunadas que pudieron disfrutar del esperado retorno a las tablas de los magos de Bilbao: Barakaldo, Lleida y la que nos ocupa, Barcelona.

Mi primera vez en la nueva sala del Eixample y con la salvedad del aire acondicionado demasiado fuerte y la cerveza a precio de Moet Chandon se me antoja perfecta en todos los sentidos para los grupos de pequeño/mediano aforo. No presentaron material nuevo, pero están preparando ya su nuevo disco de estudio. Por tanto, se dedicaron a repasar sus ya lejanos «Rise of the serpent» (2018), «Full moon in scorpio» (2017) y «The Wizards» (2015), joyas del metal patrio. Heavy Metal sí, pero más Heavy que Metal, tienen querencia hacia el Doom o a los Iron Maiden más guarros, los de Paul Di’Anno. Las versiones escogidas (Pentagram y Danzig) son una muestra de su gama estilística y las camisetas que lucían Ina y Felipe (Poison Idea y Zeke respectivamente) dan cuenta de su amplitud de miras y su difícil encasillamiento en un género determinado, lo que los hace mas interesantes.

Venían sin su guitarra solista, siendo sustituido por un sonriente Ander el cual estuvo más que a la altura. Ina nos explicó que estuvo sustituyendo también a Felipe un tiempo y en una entrevista les he leído que lo consideran ya el tercer guitarrista de la banda. Muy bien. Cuanto más azúcar más dulce. Merecen también mención y elogio el bajista Eneko y David a la batería. Parece mentira en la forma que están tras el larguísimo parón, aunque lo de Ina es caso aparte. Si formara una banda me gustaría tener a alguien como él en vanguardia. Es un frontman de esos que acaparan toda la atención, tiene una imagen potentísima, actitud, peligro, carisma y una campechanía norteña cuando se dirige al público entre tema y tema entrañable. Salvando las distancias espacio/temporales es un cantante de la escuela Morrison-Iggy-Stiv Bators, está totalmente metido en su papel, poseído, y se dedica durante todo el concierto a invocar al caos: Le da al público el pie de micro para que canten, se baja al público a liarla con la peña, se retuerce por el suelo… un espectáculo. Y Además de esto te suelta perlas del tipo «Nosotros solo creemos en Bobby Liebling (Pentagram) y en Julen Guerrero (Athletic club de Bilbao)«, jefazo.

Del, corto pero intenso, set destacar la antológica versión del «Tired to be alive» de Danzig que se marcaron y de las suyas «Calliope (Cosmic revelations)», «Conjure», de sus comienzos, que me encantó, «Destiny», con un Ina especialmente fuera de control, y una «Stardust» larguísima con la que finalizaron. Eché en falta «Age of man», que suena genial en directo, pero pocos peros más les puedo poner. Retorno triunfal el de los vascos y muchas, pero que muchas ganas de escuchar su nuevo trabajo. Son de lo mejor que tenemos en su estilo a nivel nacional sin el menor atisbo de duda.
Texto: Nico García
Fotos: Josep Maria Llovera


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