
RAMBALAYA plays… DEEP PURPLE’S MACHINE HEAD
Sala La Textil. Barcelona
15/12/2022
El «Machine Head» de DEEP PURPLE ahí es nada, uno de los mejores álbumes de la historia del Rock sin ninguna duda, fiel reflejo de un año irrepetible para la música. Cincuenta años después aún siguen más que vigentes y regalándonos los oídos discos como el de los ingleses y otros tantos de la promoción de 1972. Menuda cosecha: «Exile on main street» de los STONES, el «Transformer» de LOU REED, «Harvest» de NEIL YOUNG, «The rise and fall of Ziggy Stardust and the spiders from mars» de DAVID BOWIE… y así podríamos seguir un buen rato, pero lo que nos ocupa es relatar el concierto que dieron RAMBALAYA, una de las mejores y más activas bandas de Barcelona, que en esta ocasión se pusieron el mundo por montera y se lanzaron a homenajear el citado disco de los Purple. Reincidentes ellos, pues ya lo interpretaron hace unos meses, en aquella ocasión en La Deskomunal.
Así pues, el septeto barcelonés, reconvertido en quinteto para la ocasión, prescindiendo de los vientos, empezó, como no podía ser de otra manera, con «Highway star», precedida del vacile de su enorme, en todos los sentidos, vocalista Jonathan, el cual dijo que iban a interpretar íntegro el «Motomami» de ROSALÍA.

Bromas aparte, l@s presentes tardamos poco en darnos cuenta de que aquello iba en serio y en cuanto arrancaron pudimos comprobar (otra vez) el pedazo de voz que tiene el bueno de Jona, posiblemente la mejor de la escena local. La banda pletórica también, interpretando fielmente los temas pero llevándolos un poquito a su terreno rhytmnbluesero y sin caer en farragosos desarrollos instrumentales, excepto quizás en algunas partes de solos con el teclado. Una base rítmica sin fisuras y un gran trabajo de Héctor a la guitarra. Tras «Maybe I’m a Leo» con ese riff tan brillantemente ejecutado llegó el turno de «Pictures of home», la cual introdujo Jonathan explicando cuanto le gusta la letra y lo mucho que le recuerda a sus años mozos en los que vivía inmerso en lecturas de Tolkien y «Dungeons and dragons», canción que también le dio pie a Fernando a realizar uno de esos solos de teclado que se me hicieron un poco largos aunque tocase muy bien.
La celebérrima «Smoke on the water» fue presentada, muy acertadamente, como el «Smells like teen spirit» de la banda, un clásico de tal magnitud que ni todos los grupos de versiones que han abusado de ella, ni todos los años que llevan las radios FM programándola sin cesar, ni todos los treceañeros probando guitarras tocando el famoso riff de entrada en la tienda de instrumentos han conseguido arruinar. Aunque algo de pereza sí que da, todo hay que decirlo.

Y así iba terminando el disco (que no el bolo) con «Lazy» y una impresionante «Space truckin’ «, con la banda sonando como un cañón, pero como el disco es bien corto, dio tiempo a que nos regalaran unos cuantos temas propios destacando «It’s gonna rain», especialmente un momento en el que consiguieron callar hasta a l@s habituales parlanchines de la barra. Tras este mini set propio empezó un carrusel de sorpresas con los sonidos selváticos que preceden a «Run trough the jungle» de CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL, uno de los momentos álgidos de la noche, a la que prosiguió un trozo del «Riders on the storm» con unos retazos de «The End», ambas de THE DOORS. Retomaron a la CREEDENCE para retirarse con una marchosísima «Travelin’ band» tras la que regresaron para cerrar el círculo, volviendo al universo púrpura, en este caso al año 1984, con una magnífica revisión de «Perfect strangers».
Y así acabo la velada, un sentido homenaje, huyendo del tributismo, sin dejar de ser ellos mismos, de los enormes RAMBALAYA, una banda que tocan lo que les echen, siempre con muy buen gusto, actitud y pasión. A ver para cuando ese Motomami chicos, estaría divertido.
Texto: Nico García
Fotos: Pili Pimpinela


Deja un comentario