
LOS BRAZOS
Sala La Textil. Barcelona
27/01/2023
Honor, valentía, lealtad, destreza con la espada y amistad son el sello de Athos, Porthos y Aramis, los inolvidables mosqueteros creados por Alejandro Dumas. Cambien ustedes la espada por instrumentos musicales y el siglo XVII por el XXI y tendrán una perfecta definición de lo que es la banda bilbaina LOS BRAZOS.
Cuatro largos años sin pisar la ciudad condal, por los motivos de sobra conocidos, y muchas ganas de presentar en vivo las canciones incluidas en «Universal» (2022), su flamante reciente álbum, como bien se ocupó William de recordarnos durante el bolo. No respondió muy bien el público rockero de Barcelona, escasa media entrada en la sala, aunque la audiencia se mostró especialmente animada y receptiva.

LOS BRAZOS son un power trío arquetípico, únicos e indivisibles. Cada miembro aporta lo mismo, ninguno sobresale por encima del otro. Crean entre los tres una poderosa sinergia que los convierte en algo muy especial de ver. Y en lo personal, al igual que otros tríos perfectos de la historia, no te imaginas ningún añadido ni cambio en la formación. Ya no serían LOS BRAZOS, serían otra cosa. Al igual que no cabe en ninguna cabeza que CREAM no fuesen Eric, Jack y Ginger o que THE POLICE no estuvieran compuestos por Sting, Andy y Stewart. Pues lo mismo, el entrañable William Gutiérrez a la voz y guitarra con sus alocuciones, todo corazón, entre tema y tema, el simpático y vacilón Txemi Gándara dándole al bajo Fender sin púa, que por algo son de Bilbao, y el socarrón Kokino Chamorro llevando fantásticamente el ritmo a la batería conforman este monstruo musical de tres cabezas que son uno de los secretos mejor guardados del Rock de este país a juzgar por la inexplicable poca cantidad de gente que arrastran a sus bolos (la última vez en Rocksound no éramos más de treinta).

Arrancaron con «Your game» del nuevo disco y durante hora y media se dedicaron a interpretar tanto temas nuevos como «What you left behind» como clásicos de su repertorio tales como «The Rain» o el single que sacaron para ayudar a la lucha contra el cáncer infantil «Magic». Un poderoso concierto en el que cuando apretaban el pistón les salía la vena AC/DC (impresionante esa «Bon» con la que se despidieron) y que en los momentos más tranquilos tiraba hacia la música americana de raíces, incluso al Folk, todo ello con una sólida base de Blues y la energía contagiosa que los hace tan especiales. Muchas son las virtudes que atesora la banda, no solo dominan el instrumento, sino que se combinan entre ellos de manera pasmosa, además se entregan totalmente en directo tanto si tocan para veinte que para veinte mil, incluso se hicieron el típico selfi desde el escenario con el público de fondo al acabar con el concierto a pesar de la comentada pobre entrada, lo que nos da cuenta de su humildad, generosidad y bonhomía. Así que si los viste en La Textil espero que la crónica te haya hecho recordar los buenos momentos que nos regalaron y si no fuiste hazte un favor y no te los pierdas la próxima vez que pasen por aquí porque te van a gustar. Palabra.
Texto: Nico García
Fotos: Pili Pimpinela


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