
KERRY PASTINE & PAUL SHELLOE
Espai Socio-Cultural L’Aurora, Rubí
Viernes 17 de noviembre 2023
Descubrí la música de Kerry Pastine en 2014 con su álbum «The Other Side», básicamente por mi obsesión por encontrar música relacionada con novela negra, crímenes y misterios. Su banda se llama The Crime Scene, de ahí la relación, así que cuando me enteré de que tocaban en el local de la CGT de Rubí, ni me lo pensé, monté una excursión con mis amigos, Los Diego.
Referencia obligatoria para el Espai L’Aurora, al cual creía que hacía dos o tres años que no acudía, pero que reflexionando con la gente de la barra, siempre sabia y eficiente, me volví a dar cuenta que desde el puto COVID, no consigo hilar fino los años. Total, hace casi un lustro que no dejaba caer mis huesos por el local, y ha cambiado espectacularmente y para mejor, fuera columnas, amplitud, como programador tienen a Santi Ursol… una gozada de sitio, para quitarse el cráneo de envidia cochina, por no tener un local así en Barcelona o el Baix Llobregat.

Se presentaba junto a su marido, Paul Sheolle, aunque desconocíamos que se presentaba como el primer concierto que realizaban desde la pandemia, jodida pandemia. Al tratarse de un formato reducido, tenía claro que la actuación sería en un tono más intimista, pero el guitarrista, se había preparado un repertorio de bases pre grabadas, a las que sólo le faltaron los vientos. Quizás eso, produjo en mí, una incapacidad de erección completa, que ni con grandes dosis de sildenafilo se remediaba, pero con algunos litros de cerveza, se olvidaban. Lo siento, pero no me acostumbro a las pistas lanzadas con orquestaciones, en un concierto en vivo, pero quizás es porque soy muy viejuno.
Por lo demás, el repertorio, amplio y muy variado, caminó por el jumb blues, el soul, el rock and roll e incluso algo de country. Todo ello dominado a la perfección por la personalidad arrolladora de Kerry, con una voz apabullante y una presencia escénica despampanante, que nos hizo reflexionar sobre el pasado de esa mujer, debería ser de armas tomar.

En el repert sonaron temas que levantaron al respetable, que abarrotó la sala, «Let’s Do This Thing» escogido para comenzar, el fabuloso «Follow Me», todo un himno de su banda grande, «West Coast Blues» o un imaginativo «Fever». Un poco adelantado en fechas, dejaron caer un villancico, «Merry Xmas Baby», no en vano, cuentan con un álbum de canciones navideñas, sin embargo, era tras más de tres cuartos de concierto, cuando el ambiente subió de presión con «The Other Side», «Play The Rush» y «Salvation», tan sólo empequeñecido por el alto nivel sonoro del personal de última fila, lo que se conoce vulgarmente como el gallinero, nunca mejor definido.
El concierto se acercó, generosamente a las dos horas, «Set My Heart Free», la versión de Van Morrison «Nervous Breakdown» y el icónico «Crime Scene Queen», finalizaron una velada fantástica con Kerry Pastine. Ojalá podamos ver a la banda al completo en escena. Puestos a colocar otra crítica, nos faltó suciedad y volumen, pero es por ser quisquillosos.
Texto y fotos: JL Bad


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