
Tal como hicimos con nuestra de Los Imprescindibles de Bad Music (Nacional), no pretendemos sentar cátedra, menos cuando, sabemos que hay programas de radio dedicados enteramente al blues, que creemos tengan más recursos y sabiduría para ejercer de jueces. Bad Music, como siempre, nos quedamos en aprendices de todo y maestros de nada, que es por donde nos gusta caminar, ser culo de mal asiento, que no acaba una cosa y empieza ciento. Pero claro, en algo tan respetado, cuidado, acotado, enjaulado y aprisionado como el blues, pertenecemos a la categoría de bastardos, adjetivo que también nos define perfectamente, como muestra un botón, el inútil del jefe, en sus tiempos mozos pinchando en antros de dudosa respetabilidad, utilizaba el seudónimo de DJ Bastardo… más no se puede hundir nuestra reputación.
Así, que es mejor, tomarse esta lista como una simple guía musical y si sirve, para que alguno de ustedes escuche música, aunque luego nos critique, lapide o nos niegue el saludo en público, cosa que entenderemos, habrá valido la pena confeccionarla. Como en el anterior artículo mencionado, comenzamos al revés, es decir al derecho, por el primero, el que más nos ha gustado.
Sean benévolos, o no.
1. MIKE ZITO & ALBERT CASTIGLIA. «Blood Brothers»
Lo que en un principio parecía una simple colaboración de dos grandes guitarristas del blues contemporáneo, se ha convertido en un proyecto serio que, en el año de su fundación, ha editado el trabajo en estudio y el directo de la gira de presentación del mismo. La unión de dos mentes privilegiadas, no siempre se cataliza en una obra del mismo tamaño de calidad, pero en este caso, los egos no han evitado que se dibuje uno de los mejores discos de blues del año, para nosotros el mejor. Grandes composiciones, sonidos eléctricos y acústicos, canciones propias y versiones, entre las que destaca «My Bussines» del gran John Hiatt, y todo ello producido por el Rey Midas del blues actual, Joe Bonamassa. Un trabajo extraordinario.
2. RAY BEADLE. «Bound To Get The Blues»
Lo de este australiano es prodigioso, su fraseo de guitarra nos puede recordar a grandes maestros del instrumento como Albert King, Freddy King o Stevie Ray Vaughan, sin embargo, su estilo de blues es personal y muy cautivador. Por otro lado, posee una estupenda voz, que complementa de ecuación perfecta. Si a eso le añadimos la facilidad con la que consigue que el álbum, grabado en estudio, tenga la fuerza del directo, y que prácticamente todos los temas son propios, salvo un par de versiones del gran Kim Wilson, tenemos un disco que bien podría estar en el primer puesto. Tú decides.
3. D.K. HARRELL «The Right Man»
Cambiamos de tercio de manera fulminante y abandonamos en blues rabioso e histérico, para sumergirnos en un oasis de paz, con un insultante joven de veinticinco años, que con su álbum debut, parece haberle robado el mojo a nombres como B.B. King, Buddy Guy o Magic Sam. Harrell con un estilo muy ortodoxo, sin salirse del carril marcado, pero una ejecución envidiable, ha significado toda una sorpresa desde un pueblo pequeño del norte de Luisiana. Un nombre que a buen seguro seguiremos escuchando en el futuro, no muy lejano.
4. LAURENCE JONES. «Bad Luck & The Blues»
Y si hablábamos de D.K. Harrell como de una sorpresa por su edad, no menos asombro causo el británico Laurence Jones hace unos años. Ahora, transformado en una figura sólida del blues europeo, destila discos de gran octanaje, en las antípodas del anterior trabajo comentado. Energía a raudales, solos eléctricos y progresiones de mástil espléndidas, con temas que son fáciles de aprender, sin considerarlos comerciales. Este chaval nos encanta y seguimos apostando por su música, este año con un magnífico disco.
5. ROBERT FINLEY. «Black Bayou»
Si el soul tiene un nombre en este 2023 que estamos a punto de despedir, ese es Robert Finley. En esta nueva colaboración con Dan Auerbach de The Black Keys, nos realiza un tour por su Luisiana natal, a base de historias y ritmos raciales que han modificado la historia de la música, tal y como la conocemos ahora. No cabe duda que la mano de Auerbach está presente, meciendo la cuna, pero Robert Finley es todo un caudal de sabiduría, que le ha llevado de ser músico callejero, medio invidente, a un icono del soul y el blues moderno. Este es, probablemente, su mejor álbum.
6. MISTY BLUES. «Outsides The Lines»
La formación de Massachusetts, liderada por su fundadora, Gina Coleman, ha tenido un año movidito, publicando tres discos de larga duración, dos directos y este que recomendamos en estudio. Gina tiene una prodigiosa voz que le ha repercutido en comparaciones con Ma Rainer e incluso con Howlin´Wolf, por sus poderosos bajos. En este álbum presenta una buena colección de canciones de cosecha propia y se rodea de colaboraciones, como las de Eric Gales o el guitarrista de resonator, Justin Johnson. Un trabajo exquisito, que a buen seguro se llevará a los directos, tal y como hemos hecho en el programa.
7. THE BACKYARD CASANOVAS. «Backyard Stomp»
En Bad Music le prestamos mucha atención a lo que se cuece en el blues alemán, no en vano hemos realizado un par de especiales en el último año, en el primero de ellos, escuchábamos a esa banda de Bonn, con una juventud que da rabia y una destreza tal, que dan ganas de abofetearles con la mano abierta. La banda camina como un reloj, sin aspavientos, ni fisuras, los ritmos, sin embargo, saltan como peces en un charco, y caminan del clasicismo necesario para sumir ciertas versiones, o al descaro y frescura de la vanidad de unos jovenzuelos que saben lo que hacen. Se trata de un álbum debut, aparecido en enero de este año y que algunos pueden haberse olvidado de él, pero en esencia es un soplo de aire fresco, igual que fue hace unos años The Cinelli Brothers. Esperemos verles en concierto por estas tierras, con la misma premura que los británicos.
8. NAT MYERS. «Yellow Peril»
Es curioso que un chaval que se pasa la edad del pavo escuchando grupos de hardcore, punk o incluso rap, termine agarrando una guitarra y tocando blues pantanoso y de raíz, como si de un viejo negro en un campo de algodón se tratara, pero es cierto, es Nat Myers. Su álbum debut nos fascina y no ya por la imberbe edad que acredita, nos ha dado por la juventud este año, más bien por el recital de vudú, hoodoo y demás efluvios que destila un álbum sencillo y por ello, más penetrante. No puedes parar el bucle.
9. THE RECORD COMPANY. «The 4th Album»
Al trío de Los Angeles lo mismo le da carne que pescado, porque deambulan por todos los sonidos que les viene en gana, sin despeinarse, pero con el blues como punto de referencia. La energía que desprenden parece ser inagotable y en este cuatro trabajos, lo demuestran. Es uno de esos discos por los que podemos sufrir lapidación pública, al mancillar las sagradas escrituras del blues, pero que más dará una piedra más en el camino. Es uno de los mejores discos de blues bastardo de 2023.
10. COCO MONTOYA. «Writing On The Wall»
Regresábamos del veranito y nos encontrábamos el nuevo álbum de Coco Montoya, lo que suele ser síntoma de calidad y en esta ocasión no falló. Un disco excelente de un profesional, que sabe darle a la gente lo que ella quiere escuchar, pero con dignidad y con calidad, faltaría más. El que tantas veces nos ha maravillado, desde que lo vimos acompañando a John Mayall en L’Hospitalet, sigue brillando con luz propia, sabia e inteligente, porque en ocasiones, la experiencia no es un peine que te regalan cuando te quedas calvo, eso sí, entrado en canas.
Aquí están los diez discos que más nos han gustado, en el apartado blues soul del programa, pero no son los únicos. Aquí tenéis algunos que debéis prestarle toda vuestra atención.
10. MITCH GRAINGER. «Plug It In (Acoustic)»
Una delicia acústica.
11. CHRIS THOMAS KING. «Big Grey Sky»
Confesiones a la guitarra eléctrica
12. THE CURSE OF K.K. HAMMOND. «Death Rolllues»
Cuando la mujer pantanosa llora un blues.
13. FIONA BOYES. «Ramblified»
Desde Australia, con una cigar box, se pueden hacer maravillas
14. RHIANNON GIDDENS. «You’re The One»
Una voz angelical puede cantar blues, cajun, country, gospel, soul y lo que le echen.
15. BRANDON ISAAK. «One Step Closer»
A medio camino del medicine man y el charlatan.
16. SAMANTHA FISH & JESSE DAYTON. «Death Wish Blues»
Otra unión muy provechosa.
17. McCURDY BROTHERS. «Voodoo Rooster»
El hillbilly también tiene blues.
18. GWYN ASHTON. «Mojosoul»
Australia sigue exportando buen blues americano.
19. Rï WOLF. «The Redbud Sessions»
Country blues de gran calidad y emotividad.
20. BERNIE MARSDEN. «Working Man»
A título póstumo de un guitar hero.

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