
La nit més freda de l’any
Morbid Flesh + Estertor + Oniricous
La Capsa, El Prat
13.01.24
Extraordinaria iniciativa, que nos proporcionó una gran noche de metal extremo, con tres bandas destacadas de la etiqueta. Un año antes, precisamente el 14 de enero, se había celebrado con Bocc, Avern y Òsserp. En esta ocasión, los protagonistas fueron Morbid Flesh, Estertor y Oniricous.

Abrieron la noche Morbid Flesh, banda de Sabadell que lleva dando guerra desde el 2007, año en que se formó con músicos que han militado en grupos como Insulters, Graveyard, Òsserp y Tort, entre otros. Si bien comenzaron su set con la sala a media entrada y el público poco participativo, se fueron quitando de encima en anquilosamiento e invirtieron la tendencia a medida que la olla se iba llenando. Su propuesta camina por los senderos del Death Metal Old School, con directrices sentenciadas por Entombed o Funebrarum, con un sonido menormente sólido y pesado. Especial mención al bajo de cinco cuerdas que parece un martillo pilón, echándose a cuestas la marcha del sonido.

Segundo turno para Estertor, formación del Baix Llobregat que practica un Trash Metal con dosis medidas de Death, bajo la atenta mirada del cuaderno de bitácoras de Celtic Frost o Bathory. Volvemos a hacer referencia al bajista, que percuta con púa, lo que imprime una sensación de poder gigantesca, apoyado por dos hachas rompedoras y criminales. Sin dudarlo, fue la mejor actuación de la noche, la cual de fría no tenía nada, al menos en el interior de La Capsa. Su puesta en escena es muy dinámica, lo que contrasta con el resto de bandas, y eso, quieras o no, contagia al personal. Su vocalista parece que entre en trance y no para un momento quieto cuando no berrea en el micro. Una aptitud de vértigo, calidad innata y una puesta en escena desbordante, son las pautas para ofrecer un magnífico concierto.

Turno para el cierre del festival, Oniricous, que nos llegaba desde Las Pedroñeras, Cuenca. Una banda más influenciada en el Death americano de grupos como Massacre o Morbid Angel. Transformada en cuarteto en 2011, pues antes era dúo y respondían como Ghül. Sonido poderoso, compacto y macizo, apoyados en otro bajo de cinco cuerdas, compartiendo presencia con una guitarra punteadora y otra de cimientos, que a la postre lleva la voz cantante. Gran final para una noche calentita, que si de algo me tuviera que quejar, sería que los tiempos entre bandas, se me hicieron extremadamente largos, pero como la cosa iba de extremos, no me quejaré.
Texto y fotos: JLBad

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