
DERBY MOTORETA’S BURRITO KACHIMBA
Sala Salamandra. L’Hospitalet del Lobregat
12/04/2024
Están en todos lados, hacía tiempo que un grupo «de guitarras», que no fuera indie llamaba tanto la atención. Arrancando la mini gira de presentación de «Bolsa amarilla, piedra potente» (2024) con todo el pescado vendido y bien en alto en los carteles de festivales veraniegos tan potentes como Primavera Sound, BBK Live, Tomavistas, Vida Festival y Mallorca Live Festival. Era mi primera vez con ellos, aunque los sigo desde que irrumpieron en el panorama musical con su disco homónimo de 2019, así que iba con muchas ganas al bolo, dispuesto a disfrutar, pero también con espíritu crítico y la misión de separar el grano del hype.

Lo primero que llama la atención es lo heterogéneo de su público, que es lo que uno ve antes de entrar a la sala. Esta mezcolanza es una de las claves de su éxito, pues tienen un sonido, una estética y un universo propio que ha cautivado tanto al fan de toda la vida de eso que se llamó Rock andaluz, como al indie festivalero, pasando por el rockero abierto de orejas. También tienen un caladero de fans en las escenas prog y sicodélica, y por supuesto entre los flamencos y los amantes de la rumbita más canalla, la de las cintas de gasolinera.

Dividieron el show en dos partes bien diferenciadas, empezaron interpretando su recién publicado disco. Íntegro y en el mismo orden. Lo que a priori puede parecer una decisión valiente, el presentar tu nuevo material, le resta espontaneidad al asunto, la verdad. La banda, eso sí, sonaba compacta y potente, quizás hayan perdido un poco de punch rockero, si comparamos estos nuevos temas con los de sus primeros discos, pero han ganado en profundidad y matices con más presencia de los teclados y efectos. Canciones como «Seis pistones (Makensy’s dream)», «Ef laló», «La fuente» o «Gun-gun», hablan por sí solas y dan cuenta del dulce momento creativo de la banda. Sin embargo, hay que decir que en esta primera parte del show se les veía algo tensos, concentrados. Suele pasar cuando tocas en directo los temas por primera vez delante de una audiencia. Tras un breve parón, volvió a sonar otra intro y volvieron a desfilar camino de sus instrumentos, pareciendo que comenzaba de nuevo el concierto. Ahora más relajados, ya entrados en calor, arremetieron con una decena de temas de sus dos discos anteriores (tres si contamos la BSO de «Las leyes de la frontera») convirtiendo la sala de L’Hospitalet en una fiesta. «Caño cojo», «El valle», «Turbocamello» o «El salto del gitano», fueron coreadísimas por una audiencia totalmente entregada a la banda.

Gran show, de una notable calidad en lo musical y no menos interesante en lo visual, el de un combo que tiene un punto paródico que los hace aún más interesantes. Su vocalista «Dandy piranha» es como un Robert Plant aflamencado, las pintas que llevan son impagables, a destacar los botines de pedrería del guitarra que teníamos delante, el estampado imposible de la camisa de Dandy o los calcetines de aparcacoches del teclista. Todo esto, unido a su nombre, los convierte en los STEEL PANTHER del Rock andaluz, lo que no es en ningún caso peyorativo, porque, como todo el mundo sabe, los STEEL PANTHER son una bandaza.

Apuntan alto los sevillanos, cada vez tienen más fans. Ya han tocado allende nuestras fronteras, y este disco parece que los puede llevar aún más lejos, así que un lujazo haberlos visto en segunda fila en una sala tan cómoda para ver un concierto como Salamandra. A comerse el mundo.
Texto: Nico García
Fotos: JL Bad

Deja un comentario