
SLASH
«Orgy Of The Damned»
Snakepit Records
17.05.2024
Ya está aquí el disco de blues de Slash. Del mismo, ya conocíamos algunos temas, además, de la lista de invitados y el set list a interpretar. Muchos eran los que pensaban que podría ser un álbum, con un efecto parecido al Still Got The Blues de 1990, pero nada más lejos de la realidad. Es bien cierto, que aquel disco, hizo que muchos oyentes descubrieran el blues, pero no es menos cierto que Gary Moore, lo llevaba en la sangre, editó un disco con temas propios y alguna versión, aquí todo son versiones y tan solo un tema propio, que no es blues precisamente.
Se ha editado hoy, ¿lo has escuchado? ¿Cómo se te ha quedado el cuerpo? Seguro que al heavy le encanta y al blusero se le ponen los pelos de punta.
Si buscamos un punto intermedio, se podría decir que hay alguna cosa excelente: La interpretación de Beth Hart en «Stormy Monday» es estratosférica, a la altura de algunas grabaciones junto a Joe Bonamassa, Beth nunca defrauda.
Podemos indicar que es sobresaliente la aportación de Chris Robinson, al clásico «The Pusher» de Hoyt Axton, cantautor de folk americano, popularizada por Steppenwolf en 1968, sobre todo al aparecer en la banda sonora del film Easy Rider, dotando al tema una profundidad blues maravillosa. Paul Rodgers, hace lo propio con «Born Under The Bad Sign», pero estamos hablando de un maestro, con un background increíble, brilla, aunque la guitarra le tapa en ocasiones.
Luego tenemos las que podrían haber sido y no llegaron, Gary Clark Jr., Billy Gibbons, Chris Stapleton y Brian Johnson. Quizás, el error haya sido escoger temas muy manidos y exprimidos, donde las comparaciones son a perder. «Crossroads», con Gary Clark Jr. y Slash, es una jaula de grillos, un tema que solo destaca cuando a medio camino, baja la velocidad y reposa, Gary tiene feeling en la voz, pero es nada más un espejismo y vuelve a la carrera.
Billy es otro maestro, y todo lo que hace, lo hace bien. Sin embargo, escoger el «Hoochie Coochie Man», un tema que es pasto de jam sessions y escuelas de música, es como realizar un homenaje al hard y tocar «Smoke On The Water». Si en las tiendas de guitarras, se colocaba un cartel de ¡Prohibido tocar el Smoke On The Water!, deberían colocar otro similar en los estudios de grabación con el Hoochie…
Lo mismo ocurre con Chris Stapleton, que con una interpretación soberbia, con temple y jugando con el ritmo de la canción, «Oh Well, part.1», se ahoga en la guitarra de Slash, que destroza esa cadencia con ligereza heavy, y no logran exprimir un tema que, saliendo de la cabeza de Peter Green, han grabado cientos de músicos: Jimmy Page & The Black Crowes, Poppa Chubby, Junior Wells, James Last con su orquesta, Billy Gibbons, Deep Purple, y los mismos Fleetwood Mac, en el homenaje a su compañero fallecido, en compañía del mencionado Gibbons y Steven Tyler, en una grabación maravillosa. Quizás, no era el adecuado. Por último, Brian Johnson, que fue quien abrió el melón, cuando se publicó el primer single del álbum, «Killing Floor». El bueno de Brian, con su pinta entrañable de parroquiano de la cervecería del barrio, el tipo que siempre será «el nuevo», corre el blues de pub por sus venas y reposa en su hígado, pero estamos hablando de uno de los mejores temas de Chester Burnett, el terrorífico Howlin´Wolf…
El resto es simplemente prescindible y en algún caso, vergonzoso, como «Papa Was A Rolling Stone» con ¡¡¡DEMI LOBATO!!!, que puede tener buena voz, no lo discuto, pero me suena a factoría Disney, y aunque me fusilen por lo que digo, cómo hubiera cambiado la cosa si fuera Mily Cirus. Me provoca ir rápidamente a poner el 1972 de The Black Crowes, donde los hermanos Robinson hacen una preciosa versión del tema de The Temptations, y claro, es que aquí, ni el charles suena bien.
Para arrancarme los pocos pelos que me quedan, en la cabeza, es el «Awful Dream» de Lightin´Hopkins, y que destroza, a más no poder, el bueno de Iggy Pop. Por qué te metes en estos jardines con tu edad.
Quedan dos versiones; otro tótem del blues «Key To The Highway», grabado por primera vez en 1940 por Charlie Segar, pero recordado por versiones de Bill Big Boonzy, Little Walter o Eric Clapton, entre otros, y aquí la reproduce con Dorothy, por quien rompo una lanza, pues tiene material buenísimo y con una visión del blues muy atractiva, os recomiendo el álbum Rockisdead, pero que en este disco, chilla demasiado y no, no es así. Una pena.
El otro tema es «Living For The City» de Stevie Wonder, que aquí interpreta correctamente Tash Neal, uno de los componentes de The London Souls y una precisa voz para el soul.
Finaliza el disco el corte «Metal Chesnut», traducido, «Castaña metálica», muy gráfico. Slash se recrea en una composición instrumental que nada tiene que ver con el blues, y que me recuerda al solo de guitarra de «November Rain», tanto, que me lo imagino, espatarrado y con una iglesia detrás.
En fin, que la Orgía de los condenados se publicó, es un buen disco de rock blues, con muchas colaboraciones, al estilo duetos de Pavarotti. A diferencia del Still Got The Blues de Gary Moore, dentro de unos años, quizás dos, se habrá olvidado y dudo mucho, que veamos una nueva incursión de Slash en el mundo del blues, o a lo peor sí.
Aquí tenéis el disco para escucharlo y sacar vuestra propia conclusión, además, me he permitido el lujo, de configurar una lista con una versión, que me parece soberbia, de cada tema del álbum.
JL Bad

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