THE TESKEY BROTHERS + HUSSY HICKS
Sala Razzmatazz
. Barcelona 
20/07/2024

Primera y esperada visita a Barcelona de los hermanos Teskey. En disco suenan de fábula y había que comprobar si sobre las tablas están a la altura. Casi llena la grande de Razzmatazz de un público muy casual, no se veía mucho rockerío, excepto un pequeño reducto de adict@s al Rocksound. Hice bien en meterle prisa a mi cuadrilla para llegar a las teloneras, no hay que perderse a las bandas teloneras, amig@s, te llevas agradables sorpresas como es el caso de HUSSY HICKS, también australianas, como THE TESKEY BROTHERS

Hussy Hicks

   Más que un grupo, al igual que sucede con los TB, son un dúo con banda de acompañamiento, bastante solvente eso sí, con Leesa (voz principal, caja y plato charles, guitarra y mini pandereta) y Julz (guitarra y voz) como atracción principal, repartiéndose las tareas vocales, cosa que hacían de maravilla. Se mueven entre el Folk, el Blues, e incluso el Góspel y la verdad es que pisaban con soltura en todos los terrenos. Dos voces fantásticas (fue una noche de voces) y un destacable trabajo a las seis cuerdas de Julz Parker, en especial cuando atacaba con el slide. Una agradable sorpresa HUSSY HICKS, que además sonaron como, en un mundo ideal, deberían sonar los teloneros. Y esto es igual que el artista principal.

   Con algo de retraso, con las luces del escenario apagadas y Nina Simone sonando, salieron a escena los hermanísimos Sam y Josh acompañados de su numerosa banda, que incluido un Hammond y una pequeña sección de viento. Había llegado el momento de comprobar si había para tanto, pues llenar una Razzmatazz en julio con un público entregadísimo, desde el minuto uno, no es moco de pavo, y de paso comprobar también, si lo que salía por los altavoces de mi casa era real, pues la voz de Josh impresiona. Y sí, por lo menos en el caso de la parte vocal no creo que nadie pudiera sentirse decepcionad@, con lo escuchado el pasado sábado. Una voz enorme, de otro tiempo, tanto en la potencia y calidad de la misma, como en la interpretación y en lo que transmite. A colosos como Sam Cooke y Otis Redding hay que remitirse para intentar explicar con palabras lo que sale de la boca de este chico.

   La banda sonaba muy bien desde donde estábamos, quizá un exceso de reverb en el bajo al principio, pero todo en su sitio, una banda que, como ya hemos comentado, son el background musical para que los hermanos se luzcan, por tanto, cumplen pero no brillan. A golpe de vista destacaba la juventud de las chicas a cargo de la trompeta y el saxo y el sombrerazo de cowboy del bajista, el cual tuvo su momento en el ecuador del show, uniéndose a los hermanos al frente del escenario para un pequeño set acústico. Todo en la música de la banda gravita en torno a la espectacular voz de Josh, guitarra de Sam incluida, su hermano ha desarrollado un estilo de tocar, dejando espacios, para que se explaye Josh. Me encantó su solo en «Blind without you», con sus silencios, sin prisas, sin aspavientos, pero puro sentimiento, a lo Gilmour. Se compenetran a la perfección los hermanos, y entre ellos y l@s demás también se percibe muy buena química. Fue una noche de voces, decíamos antes, y la voz de Josh reinó por todo lo alto. Tan alto que, por momentos, la banda (por muy bien que lo hiciera) se le quedaba pequeña.

   En cuanto al repertorio, se basaron bastante en su más reciente The winding way (2023), amén de temas de sus comienzos, como esa maravillosa «Forever you and me», «Crying shame» o «I get up». No faltaron tampoco perlas de su discografía, como «So caught up», «Paint my heart» u «Hold me», con la que cerraron el bis. Algo más de hora y media de música propia, el de unos músicos que han encontrado una fórmula, resultante de unir el Soul con el Blues más espiritual, que funciona. Un concierto que tuvo su anécdota, ya finalizando, cuando se produjo una pedida de mano en el público, de la cual Josh se dio cuenta y felicitó muy cordialmente a la feliz pareja. En general, un show a la altura de mis expectativas, el de los australianos, aprobada, pues, con nota la experiencia en vivo con la banda y, lo más importante, la sensación de que lo mejor de ellos está por llegar. Aunque me consta que no le gustó a todo el mundo. Podemos debatir si la banda es más o menos buena, pero la voz de Josh no me la toques, que no atiendo a razones, deberían proponerla Patrimonio de la Humanidad.

Texto: Nico García

Fotos : JL Bad (The Teskey brothers)

            Pili Pimpinela (Hussy hicks


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