
LA EXPLOSIÓN DEL GRUNGE
Steve Turner. Con la colaboración de Adem Tepedelen.
Redbook ediciones. Ma non troppo.
Mitad relato vital, mitad historia de lo que se vino a denominar Grunge. De un lado las memorias del guitarrista y fundador de MUDHONEY y, antes de eso, de los seminales GREEN RIVER. Su infancia de chaval de clase media, la pasión por el skate, que fue lo que le llevó a descubrir la música Hardcore y Punk. Los años de adolescencia en los que, entre otros proyectos que no cuajaron, fundó GREEN RIVER con Jeff Ament (PEARL JAM) y su futuro socio en MUDHONEY, Mark Arm, más tarde se uniría a ellos Stone Gossard (PEARL JAM). La pasión por los pedales de fuzz de nuestro protagonista, su aprensión a todo lo que sonara a Heavy metal y su actitud anticomercial provoca fricciones con sus compañeros de banda, más interesados, según él, en sonar en la radio y vender muchos discos. Esta es una las claves del libro, a lo largo del mismo Steve vuelve una y otra vez a esto, sin ahorrar críticas hacia los grupos que finalmente lo petaron, especialmente PEARL JAM y SOUNDGARDEN, aunque después retomaría la amistad con todos ellos.

Para saciar su hambre de distorsión, tras abandonar GREEN RIVER y junto a su gran amigo Mark Arm, funda MUDHONEY a principios de 1988, los cuales, durante unos tres años, fueron, en palabras de Steve «los gallos del corral». Cuando en 1991 todo explotó con la publicación de «Nevermind» (Nirvana) y «Ten» (Pearl Jam) Steve y los suyos surfearon la ola del éxito. No llegaron nunca a alcanzar la fama y las ventas millonarias de los citados, pero ahí estuvieron, tocando para audiencias masivas en el festival de Reading, metiéndose en las listas de éxitos británicas y girando por todo el mundo, tanto en solitario como abriendo para NIRVANA o PEARL JAM. Al no tener un hit sonando en las radios y no hacer ninguna concesión en su sonido crudo y distorsionado adquirieron un aura de autenticidad que mantienen hasta nuestros días. Además, se ahorraron el engorro de la fama, como dice Steve en el libro «Yo podía ir a comprar al súper, Eddie (Vedder) no». Así, cuando la ola del grunge pasó, y tras unos años de travesía por el desierto, en los que incluso lo dejaron por un tiempo, ahí siguen MUDHONEY grabando estupendos discos y tocando en directo en pleno 2024.
Pero no solo la historia de MUDHONEY es la que se cuenta en este libro, a la vez que artista, Steve es un ávido coleccionista de discos y un gran conocedor de la escena Punk, el tránsito hacia el Hardcore lo vivió desde dentro formando grupos desde adolescente y viendo las primeras giras de bandas como BLACK FLAG. Relata con maestría como germinó ese sonido Seattle, después de que el Hardcore llegara a un punto muerto, en el cual ya no podía ser ni más veloz, ni más agresivo, de la gran influencia también de SONIC YOUTH, con los que luego girarían y harían amistad. De su amor absoluto por las bandas de Garage de los sesenta y el descubrimiento del pedal de distorsión Superfuzz, básico en el sonido de MUDHONEY (el primer EP de MUDHONEY se titula «Superfuzz Bigmuff»), de la importancia capital que tuvo el sello de Seattle SUB POP en cuanto a catalizador de todos los sonidos que iban brotando en la ciudad. Porque no todo era distorsión en el Grunge, sus máximos rivales en el período 88-90, como bien explica en el libro Steve, eran los MOTHER LOVE BONE de Jeff Ament y Stone Gossard, quienes, después de la trágica muerte de su cantante Andrew Wood ficharon a un joven Eddie Vedder y fundaron PEARL JAM. Estos practicaban un Rock más clásico y el citado Andrew era un devoto de David Bowie y una auténtica Rock star, lo que provocó enfrentamientos en la prensa entre las bandas, principalmente acusaciones de venderse, de no ser auténticos y todo eso. Es una constante en el libro, Steve se debate entre la ética Punk y los cantos de sirena de las multinacionales, el éxito y la fama tras el petardazo que dieron NIRVANA y PEARL JAM. Para muestra el relato de como rechazó la propuesta para ser el segundo guitarrista de NIRVANA o la reticencia de MUDHONEY a firmar con un sello importante como acabaron haciendo todos en Seattle.
Asoman también por el libro personajes como Duff McKagan (GUNS N’ ROSES), que formó parte de muchas bandas Punk en la ciudad antes de marchar a L.A., el famoso productor Jack Endino, uno de los artífices del sonido Seattle y que produjo los primeros trabajos de MUDHONEY, así como Krist Novoselic (NIRVANA), que iba al instituto con Steve. Kurt Cobain no podía faltar en un libro sobre el Grunge, Steve lo conoció, como no (NIRVANA en sus inicios telonearon a MUDHONEY, unos años más tarde se invirtieron los términos), aunque confiesa que nunca se hizo realmente amigo de él. Impagables las historias, contadas por alguien que estaba en el backstage, de como la fama destruyó a Cobain y de una banda abrumada por un éxito que no supieron digerir.
En definitiva, el relato crudo y sincero de un tipo que conoció y se relacionó con lo más granado de la escena y estuvo en el meollo de todo. Una lectura altamente recomendable tanto para fans del Grunge, que lo van a disfrutar como enan@s, como para quien quiera conocer mejor esta explosión musical, que hizo que por unos pocos años Seattle fuera la capital mundial del Rock.
Texto: Nico García

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