Bruce Springsteen And The E Street Band: Diarios de carretera
Thom Zimny

2024 | Estados Unidos | 99 min.

Intervienen: Bruce Springsteen, Patti Scialfa, Nils Lofgren, Steven Van Zandt, Max Weinberg, Jacke Clemons, Garry Tallent, Anthony Almonte, Roy Bittan.

No cabe duda que la relación de Springsteen con Thom Zimmy, funcionó en las cintas de Letter To You y Western Stars, que complementaban los álbumes del mismo nombre, pero eso no significa que siempre tenga que ser así. Dicho esto, es importante saber que este documental está basado en un guion escrito por el propio protagonista, para asimilar lo que se verá.

En principio, el film trata sobre como el Boss, a sus 74 años, reúne de nuevo a la banda, tras un periodo demasiado extenso de inactividad, debido, sobre todo, a la pandemia del COVID, para realizar la gira más importante de su carrera, según sus propias palabras, «Cuando el mundo se detuvo prometí, que si salíamos de aquello, daría la fiesta más increíble». De paso, según reza en la sinopsis del documental, ofrecer una evocadora mirada al camino recorrido y lo que les depara el futuro.


El resultado es bastante dispar, aunque ya, de entrada, apuntaremos que es un extraordinario souvenir para fans, a buen seguro, defecarán en todo mi árbol genealógico al terminar de leer el comentario, si lo consiguen sin embolias previas.

El film comienza con un extenso y soporífero reencuentro de la banda, que tras seis años de inactividad, se puede entender, pero vamos, que con tres escenas, dos declas y un par de cairons, se finiquita y a otra cosa. Más de media hora de abrazos, y palabras de los miembros de la E Street Band —una de las mejores bandas de rock de la historia—, que entran en un bucle de «Hace mucho que no tocamos / Estamos oxidados / Al principio era todo lento / Bruce escogió las canciones», que repiten hasta la saciedad, casi todos los miembros del staff musical.

Siguiendo con los puntos negativos, antes de pasar a lo realmente interesante, tenemos, incomprensiblemente, intervenciones de fans incondicionales, que no vienen a cuento, quedan como un pegote y solo consiguen hacer el mismo papel que los testimonios de un telepredicador. Todo ello acompañado de imágenes pastorales y lacrimosas de público entregado a la catarsis religiosa. Un despliegue de medios tal, que sigue a los adeptos entre la multitud de los estadios… ¿Para qué?


Dicho esto, vamos con lo auténtico de la cinta. Las sesiones de ensayo y preparación de la gira, aportan una visión desconocida hasta la fecha de Bruce Springsteen And The E Street Band, y haciendo válido el refrán de «lo bueno breve dos veces bueno», hubiera sido un comienzo de documental fantástico, más, si no se repitiera tantas veces a lo largo de los 99 minutos, en detrimento de las imágenes de archivo y recuerdos del pasado, que se echan de menos.

El reconocimiento específico a Barcelona y su público, demuestra que existe una conexión vital entre el viejo rockero y la ciudad, que va mucho más allá del negocio, e implica un amor mutuo, incondicional. De todas las imágenes bucólicas del documental, las dedicadas a la Ciudad Condal, son las menos compungidas.

Pero lo auténticamente excepcional, es la visión de Bruce sobre el futuro y la relación con una muerte cada vez más cercana, la artística y la terrenal. Hubiera sido insuperable, abordar en profundidad ese tema. Las tremendas dudas surgidas en pandemia, su relación con el final del camino, representado en la figura de los amigos que han abandonado el edificio, la enfermedad de Patti y la suya propia, la muerte de su madre y cómo salir lúcido de esa visión de final de túnel, incluso la propia necesidad de reunir de nuevo la banda, para volver a sentir el abrazo del público. Abarcar más en profundidad su paso por Broadway, que creo que ha marcado mucho, esta última gira, donde es la primera vez que todo está preparado, que cada noche es lo mismo, que el show está pensado para contar una historia concreta, como un guion de película, el cual, precisamente en este documental, hace aguas.

Junto a este aspecto, que es lo más atractivo del documental, está la larga lista de temas que aparecen en el mismo, una treintena de ellos, que salvo un pequeño medley al final de la cinta, están completos. Un despliegue de gran superproducción, con una ejecución de cámaras espectacular —he llegado a contar en un tema, más de dieciocho planos diferentes—, acompañado un sonido inmejorable, que consiguen la mejor grabación técnica, hasta la fecha, del Boss en directo.
Al mismo tiempo que el documental, se ha publicado un álbum del mismo nombre, con veinticuatro temas, extraídos de la gira de 2023, y con varios de ellos, reflejando los shows en el Estadi Olímpic de Montjuic —con saludo en catalán incluido—. Un trabajo excelente, que coloca una duda razonable en mi, de por sí, maltrecho cerebro. No quedaría mejor, que el documental fuera una película de concierto, en lugar de lo que ha salido. Quizás esté equivocado, pero me parece que los noventa y nueve minutos, resultarían más amenos.
Un gran documental-souvenir para fans incondicionales de Bruce Springsteen, de eso no cabe duda, pero algo muy diferente para el resto de los mortales, o al menos para servidor, que es resto y es mortal.

JLBad


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