BRIGHTON 64
THE CABRIANS
Sala Upload
. Poble Espanyol
4.01.24

Nuestra primera cita del año con la música en directo, motor del alma y alimento del espíritu. Una cita que se está convirtiendo en costumbre, sana costumbre; las Navidades existen si hay concierto de Th’Booty Hunters —desgraciadamente, este año los virus impidieron que asistiera, no así a los afortunados compañeros. Crónica aquí—, pero acaban con el concierto de Brighton 64. Primera vez en Upload, una sala mucho más grande que la añorada Sidecar, pero que ya había llenado la banda el 2 de abril de 2022 —crónica aquí—.

Pues bien, tal como estaba anunciado, con puntualidad británica, salió a escena la banda de Mataró, The Cabrians, formación vigorosa y elegante, a la par que numerosa y combativa, políticamente hablando. Practican un sonido rocksteady de alta calidad, con el que arrancaron los pies de los presentes de las baldosas blancas y negras de la sala. Concierto intenso y toda una agradable sorpresa para este reportero dicharachero, que no los conocía, y que desde ese día pasan a ser banda. Su repertorio es magnífico, pero lo que resultó impagable fueron las versiones de «Ace Of Spades» de Motörhead y «Anarchy» de Sex Pistols, estupendo show.


A las 22:15 salieron al entarimado los Brighton 64, sinónimo de fiesta y rock and roll, también con altas dosis de ironía y trasfondo político en sus textos —como debe ser—; huelga decir que es una de mis bandas favoritas. Tenía hambre de Brighton 64, y aunque en conversación previa al concierto, Ricky me comentó que estaba mal de la garganta —qué ha pasado este año, que hemos caído un ejército—, no es menos cierto que no se notó para nada en la puesta en escena.
La banda, formada por David Abadía, bajo y coros, Eric Herrera, batería y coros, Jordi Fontich, teclista y coros, con los hermanos Gil al frente, Ricky, voz y guitarra, y Albert, guitarra y coros, fueron a degüello, sin dejar prisioneros, a piñón fijo, demostrando que ellos eran los primeros que se lo estaban pasando de fábula.


Todo estaba como debía estar, el público entregado, en algunos casos hasta la catarsis etílica, el sonido perfecto, la banda entregada como si se tratara de una panda de hooligans, más un repertorio que ya quisieran para ellos algunos de los productos de moda del estamento patrio. No podía fallar nada y no falló.
Sudamos, cantamos, berreamos, bebimos y volvimos a cantar, berrear y sudar, en un bucle que hubiéramos querido que no acabara.
Cuando suenan temas clásicos como «Barcelona Blues», «En mi ciudad», «Bola y cadena», «La casa de la bomba», «Haz el amor» o «El mejor cocktail», la audiencia levita, sin más, y te das cuenta de que si bien éramos un buen porcentaje de veteranos, dentro de la tupición asistente, navegaban nuevas generaciones de público. Algo que es de envidiar, tener historia detrás, pero no transformarte en abuelo cebolleta y poder conectar con el presente. Para eso están temas como «Soy un tanto antiguo», «Quan baixis el Avió», «El Estado de la Nación» y sobre todo «Juez y parte», uno de los mejores temas escritos en la lengua del Manco de Lepanto.
Ricky salta como un canguro, Albert se arrima al respetable amenazando con su guitarra, Jordi abandona las teclas, se enfunda la pandereta y arenga a la gente hacia la inmolación colectiva, solo faltaba que alguien encendiera un Zippo para que Upload saltara por los aires. Menudo concierto, a buen seguro expulsamos todos los excesos del final de año, perdimos algún kilo, mucha mala leche y rabia, conseguimos más de una hora de adrenalina, y terminamos con nuestros bolsillos abarrotados de felicidad y satisfacción, una noche fantástica y que a los reyes les den por culo con una caña rajá.
Acabó la cita obligada de cierre de las Navidades, gracias Brighton 64, por recordarme que el simulacro de paz y amor se ha terminado. Ahora ya puedo volver a ser un cabrón… ya era hora.
Texto: JLBad
Fotos: Teresa Canturri


Descubre más desde BAD MUSIC RADIO

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde BAD MUSIC RADIO

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo