
THE SLEEPING CIRCUS
The Sleeping Circus
Records DK
14.03.25
Estupendo álbum de southern rock sin conservantes ni colorantes, una muestra de que a orillas del maloliente Llobregat se puede hacer música sureña con muchísima efectividad, sin mojar los calcetines en el río Tennessee.
Se trata del proyecto de Ian Altarriba -voz principal y guitarra acústica- y Eddie Alpuente -guitarra eléctrica y coros-, que germinan las canciones el pasado mes de agosto y rápidamente se plantean reunir a algunos músicos para registrar el primer álbum. Esto que puede parecer muy precipitado, en la mayoría de las ocasiones, ha dotado de una urgencia vital al disco, una energía floreciente que lo presenta fresco y descarado, con mucho arranque y sin demasiadas meditaciones transcendentales, una bomba en potencia.
El álbum lo graban con Jaume “Jack” Perna y Andy Cobo, dos músicos de reputado currículum, que no podrán seguir en el proyecto, algo que presenta un compromiso agudo y pertinente, logrando compactar un sonido netamente americano, desde el principio del trabajo. El sonido conseguido es extraordinario y está arropado por todas las marcas que nos gustan del southern rock. Esas guitarras que arrancan frenéticas hacia el solo que se aleja al fondo de la carretera, esas frenadas quemando caucho que ralentizan el tema, lo anestesian y lo dominan para dejarlo volar de nuevo, los cambios marcados a base de bajo y batería, como si se trataran de interrupciones, obligan a colocar los cinco sentidos en la escucha, y no podían faltar los coros con el cordón umbilical amarrado al blues.
Si a nivel instrumental es un disco para sacarte el cráneo y saludar, la personalidad de la voz de Ian, cierra el círculo y lo presenta como la gran ópera prima que es. Una voz semi desgarrada que puede llegar a registros altos, al mismo tiempo que bajar a terrenos arenosos, perfecta para la poción final.
El track list es de traca i mocador, comenzando por «Horse» que se presenta a modo de balada, para ir in crescendo hasta el solo de guitarra, fórmula que repiten con «Alness Station», que parece marca de la casa, cosecha propia. Los temas estrella del álbum son, opinión personal, «Away Away» con sabor clásico, uno de esos surcos que puede permanecer en el tiempo, por su belleza y calidad, rememorando las mejores esencias de unos primerizos Lynyrd Skynyrd, pero con la frescura de los Black Crowes; «Open Road», uno de los más energéticos, que con un ritmo pausado, pero contundente cabalga erguido y orgulloso, «Hippie» es mucho más Blackfoot, con una fuerza a medio camino de la desbandada y con una guitarra sublime, y «Find Myself Again» como single nato y la canción más accesible, con un estribillo pegadizo y unos coros maravillosos, de los que despega la guitarra como un auténtico free bird.
Un disco excelente, que se presenta el 18 de abril en el Razz 3, y que evidentemente, Bad Music no puede faltar. Tan solo me reconcome una duda, qué hubiera pasado si se hubieran juntado dos guitarras solistas… quizás una orgía sonora, pero eso no lo sabremos.
JLBad
P.D- Mención especial al Artwork de Xavier Jalón, portadista, entre otros, de The Mothercrow y Electric Monolith.


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