JD MCPHERSON + BLOODSHOT BILL 
Sala Apolo La [2]. Barcelona 
28/05/2025

Estupenda noche, un gran sonido, un repertorio muy bien escogido y un más que interesante telonero fueron las claves de una velada para el recuerdo.
Nueve largos años llevaba JD Mcpherson sin pisar Barcelona, aunque este se confundiese y dijera seis o siete durante el concierto. La espera mereció la pena.

Venía el de Oklahoma acompañado del one man band canadiense BLOODSHOT BILL, que aprovechó al máximo los cuarenta minutos de los que dispuso. Tocando guitarra y acompañándose de un bombo y un charles que tocaba con los pies nos dejó boquiabiertos con su hillbilly jondo, en un festival de voces de ultratumba, silbidos y gruñidos de cerdo. Menudo artista y menudo personaje, deseando estoy que venga en solitario para poder disfrutar de su show al completo.

   Tras la descarga de BB, JD y su banda no lo tenían fácil, pero arrancaron con fuerza el concierto con dos de los mejores temas de su último álbum, «Nite owls» (2024), «Sunshine getaway» y «Just like summer». Con «Desperate Love» ya nos tenían a tod@s en el bolsillo, arropados por un potente sonido y una audiencia muy receptiva. El set estuvo muy equilibrado, tocaron las mejores canciones de los dos últimos discos, los que no molan tanto, alternándolas sabiamente con pepinazos de sus dos primeros álbumes, los mejores que tiene. Clásicos ya del Rock de este siglo como «Fire bug», «It shook me Up», «Head over heels» o «Let the good times Roll» con la que terminaron antes de los bises.

   Tres covers, en el ecuador del bolo, dieron cuenta del buen gusto de nuestro protagonista: el clásico de Iggy Pop «Lust for life», bajada de revoluciones, pero muy interesante, «I wish you would» de Billy Boy Arnold, que ya versionara David Bowie en su disco de versiones «Pin ups», y «That’s my little Suzie» de Richie Valens, que le va como anillo al dedo al rango vocal de JD. No faltó, por supuesto, la colaboración de Bloodshot Bill, quien abandonó por un momento el puesto del merch en el que estaba despachando camisetas y vinilos, para interpretar junto a JD y su banda «I can’t go anywhere with you».

   Concierto corto, pero intenso, fueron directos al grano y colocaron diecinueve temas en una hora y veinte. Para el bis optaron por la instrumental de música Surf incluida en su más reciente álbum «The phantom lover of new Rochelle», para terminar con «North side gal», tema que abre su disco de debut «Signs & signifiers» (2011). Una bonita manera de cerrar el círculo y terminar el bolo de manera cojonuda.

    Nada que objetar, la numerosa banda, que incluía contrabajo, estuvo fantástica, JD estuvo muy animado y se le veía cómodo y contento. El público respondió con gran entrega en la segunda sala de Apolo, que registró una notable entrada, y el sonido, como se ha comentado, estuvo a la altura. Solo con la actuación de BLOODSHOT BILL me hubiera vuelto a casa contento, pero es que además JD Mcpherson y su banda lo bordaron. A ver si no tenemos que esperar otros nueve años para volver a verte, JD!
Texto: Nico García 
Fotos: Pili Pimpinela 


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