
El 13 de febrero, Día del Muffin, de 1970, que curiosamente también fue viernes como este año, se lanzó su álbum debut homónimo de la banda Black Sabbath en el Reino Unido. Grabado y mezclado en una sola jornada de 12 horas, con un presupuesto de 600 libras, está considerado como uno de los mejores discos de hard rock y heavy metal de la historia.
Black Sabbath ha sido considerado durante mucho tiempo el primer álbum de heavy metal, mientras que la canción homónima es reconocida como la primera canción de doom metal. El disco homónimo se lanzó en Estados Unidos en junio de 1970, donde recibió la certificación de platino de la RIAA.

HISTORIA DE UNA GRABACIÓN MÍTICA
La grabación tardó un día. El productor de este proyecto, Rodger Bain, debutaba con ese disco. El estudio solo contaba con una mesa de cuatro pistas. Y todo costó menos de 600 libras esterminas. Sin embargo, en 1970, este álbum debut, modesto y bastante discreto, alteró el mundo de la música. Porque hablamos del álbum debut homónimo de Black Sabbath.
«Éramos diferentes a todo lo que había en ese momento», opina el guitarrista Tony Iommi en una entrevista concedida en 2010 para la prensa británica. «Mientras todos los demás todavía estaban envueltos en las ideas hippies y psicodélicas de los años 60, esto era algo nuevo».
«Éramos cuatro chicos de la zona. Fui a la escuela con Tony. Estaba en una banda con Geezer Butler —Ozzy Osbourne— . Cuando empezamos, teníamos todo que ganar y nada que perder. Fue mi forma de evitar trabajar en una fábrica el resto de mi vida».
Hasta la fecha, se había utilizado el termino heavy metal en varias ocasiones, pero con otro significado diferente; no refiriéndose a un nuevo género musical: El riff del exitoso sencillo de The Kinks de 1964, «You Really Got Me». El álbum debut de Blue Cheer de 1968, Vincebus Eruptum , y el disco de Iron Butterfly, In-A-Gadda-Da-Vida, del mismo año. En todos los casos mencionados el motivo de la etiqueta colocada en la portada con la definición «HEAVY METAL», era un aviso del extremo volumen y distorsión de algunos pasajes del disco etiquetado.
Por otro lado, la fascinación por lo oculto y sobrenatural, se le atribuía a Led Zeppelin, por las inclinaciones de Jimmy Page al ocultismo, aunque en realidad la primera banda declarada satánica en la historia de la música sería el grupo americano Coven, que en su disco debut Witchcraft Destroys Minds And Reaps Souls -1969, Mercury records-, realizaron la grabación de la primera misa negra registrada en disco. Ese álbum, considerado el primer disco satánico de la historia, incluía en el primer surco el tema «Black Sabbath», y durante mucho tiempo se acusó al grupo británico de haberse copiado de Coven el concepto, no el sonido, pues los americanos caminaban más por la psicodelia californiana. Iommi siempre nego conocer a Coven, y que no los había escuchado, pero las hemerotecas demuestran que cuando la banda se llamaba Earth, teloneraron a Coven en varias ocasiones. Pero ni Led Zeppelin, ni Coven, se habían atrevido a intentar algo tan distorsionado, original y musicalmente tan sombrío. Black Sabbath dio a luz aquí a la bestia, y abrieron las puertas del infierno para el rock.
“Lo que nos diferenciaba del resto eran nuestras letras”, explicaba el batería Bill Ward. “Había muchas bandas geniales en aquella época, como Zeppelin y Deep Purple , por ejemplo, pero ninguna tenía letras tan morbosas como las nuestras. Eso es lo que definía a la banda, lo que nos hacía únicos”.
Black Sabbath comenzó su carrera bajo el nombre de Polka Tulk Blues Company en 1968. Era la fusión de antiguos componentes de Mythology (Tony Iommi y Bill Ward estaban en el grupo) y Rare Breed (con Ozzy Osbourne y el bajista Geezer Butler), con el guitarrista slide Jimmy Phillips y el saxofonista Alan Clarke, eran una banda de blues que rápidamente se convirtió en Polka Tulk y más tarde en los mencionados Earth, al abandonar Jimmy Phillips y Alan Clarke.
El grupo estaba dirigido por Jim Simpson, que ejercía de manager. Durante ese tiempo Iommi abandonó la banda para ingresar en Jethro Tull, y es por lo que aparece en la filmación de televisión del Rock and Roll Circus de los Rolling Stones, lo que le hizo recapacitar y regresar a Earth.

El problema era que, si bien la banda estaba logrando una base saludable de seguidores en el circuito de conciertos, no resultaba en absoluto atractiva para las compañías discográficas. En ese momento vuelve a la historia Coven. El disco de los americanos es acusado de satanismo y obsceno, sobre todo por la misa negra que aparece al final del álbum; la sociedad americana, siempre hipócrita y super conservadora, obligó a retirar el álbum de las tiendas y Mercury Records ante la posibilidad de un boicot pleno a la totalidad de sus artistas, lo eliminó. Sin embargo la división de Mercury en Europa pensó que un producto similar no escandalizaría tanto en el viejo continente
“Varios nos rechazaron en aquel momento”, dice Iommi. “Creo que sentían que éramos demasiado originales para ellos. Jim Simpson decidió entonces que nuestras canciones no eran lo suficientemente comerciales y que necesitábamos un compositor externo”.
Así aparece Norman Haines. Se había hecho un nombre con otra banda de Birmingham llamada Locomotive, que lanzó un álbum de estilo progresivo en 1969 titulado We Are Everything You See. Norman era teclista y Simpson quería que fuera el nuevo miembro de la banda, no les gustó la idea, no obstante Norman compuso para ellos un tema «The Rebel», mucho más comercial de todo lo que estaban haciendo. La banda tuvo que cambiar de nombre. Otro grupo británico llamado Earth, que tocaba pop y versiones de Motown.
La cuestión del cambio de nombre, segun la banda fue por la primera canción del álbum: “La canción surgió primero. Era pesimista, oscura y muy influenciada por lo sobrenatural. Pero lo que no tenía era título. Así que un día Geezer sugirió que la llamáramos Black Sabbath , como una película de terror de la época [una película de 1963, protagonizada por Boris Karloff]”.
El 22 de agosto de 1969, Black Sabbath acudieron a los estudios Trident, en el Soho londinense, para grabar una maqueta de «The Rebel» con el propio Norman Haines al piano y al órgano. La sesión fue producida por Gus Dudgeon y la ingeniería de sonido estuvo a cargo de Rodger Bain.
“Gus Dudgeon intentó decirnos qué hacer”, aclara Ozzy. “Y si nos conocías en aquel entonces, entenderías que cuando nos ordenaban hacer algo de cierta manera, lo cagábamos a propósito. ¡Gus tuvo suerte de que Tony no pegara con la guitarra en la cabeza!”.
La estrategia de contratar a un compositor externo no funcionó. La banda también grabó otra canción de Normal Haines, «When I Come Down», pero no logró que firmaran contrato.

Jim Simpson firmó un contrato con el exproductor y crítico de jazz Tony Hall, quien había copresentado una breve serie musical de televisión a finales de los 50 llamada Oh Boy!, precursora de Top Of The Pops. Se acordó que Hall financiaría el álbum de Black Sabbath y luego intentaría vender el resultado a una discográfica.
«Creo que Tony Hall nos dio 1000 libras», dice Butler. «Cada uno recibió 100 libras para saldar deudas, y el resto se destinó a pagar el álbum: 600 libras. ¡Hoy en día parece una miseria!»
«Me creía rico», añade Ozzy. «Gasté parte del dinero en un par de zapatos. En aquella época, andaba descalzo, porque literalmente no podía permitirme zapatos».
El 10 de noviembre de 1969, la banda regresó a Trident para intentar grabar una versión comercial. La canción elegida esta vez fue «Evil Woman (Don’t You Play Your Games With Me)».
«“Esta había sido un éxito en Estados Unidos para una banda llamada Crow«, dice Ward sobre la elección. “Para ser sinceros, a ninguno nos gustó la canción y no queríamos hacerla. Pero ¿qué sabíamos? Jim Simpson y Tony Hall pensaron que podría beneficiarnos, así que, a regañadientes, la aceptamos”.
En aquella época, muchos artistas británicos se dejaban convencer para que versionaran éxitos estadounidenses recientes, lanzando sus versiones antes que la original en el Reino Unido. Y esta iba a ser la única canción del álbum de Black Sabbath grabada por separado del resto de las canciones. Se grabó en los estudios Trident, con Barry Sheffield (copropietario del estudio) como ingeniero y Rodger Bain como productor.
El 17 de noviembre de 1969, la banda fue a Regent Sound Studios en Londres, ¡y literalmente tuvieron un día para hacerlo todo!
“Bueno, había un día reservado para mezclarlo, pero teníamos que terminar todas nuestras partes ese primer día”, asegura Iommi. “Así se hacían las cosas en aquella época. No teníamos otra opción. Solo podíamos instalarnos en una pequeña sala y tocar las canciones de principio a fin. Eso sí, eso jugó a nuestro favor, porque para entonces éramos una banda en directo realmente buena«.
“Tony sí pudo hacer un par de overdubs en la guitarra, pero cuando se lo pedimos, Rodger y Tom Allom, ingeniero, solo nos dieron suspiros de frustración”, sonríe Butler. “El tiempo apremiaba. Luego, cuando Ozzy preguntó si podía hacer algunas voces adicionales, le dijeron: ‘No, lo siento, se acabó el tiempo. ¡Ahora vete a la mierda!’”.
Y ese fue el final de la participación de la banda en el álbum. Al día siguiente, partieron en ferry para dar conciertos en Suiza, mientras Rodger Bain y Tom Allom mezclaban las pistas.
“Lo que se escucha en la canción Black Sabbath —la campana y todos esos efectos— no tuvo nada que ver con nosotros”, revela Ozzy. “Los añadieron después de que nos fuéramos en ferry. La primera vez que escuchamos la mezcla fue cuando pudimos escuchar lo que habían hecho”.
Black Sabbath no sólo estuvo ausente de la mezcla, sino que no tuvo nada que ver con la secuencia de las pistas en el disco final.
“Eso lo hizo el sello”, comenta Butler. “Si nos hubieran dejado a nosotros, probablemente habríamos estrenado algo como Warning . ¡Quizás es mejor que no nos lo pidieran!”
Resulta curioso darse cuenta de lo poco que Black Sabbath tuvo que ver con su propio álbum debut. Pero Iommi resta importancia a la situación con una actitud filosófica.
«En aquel entonces no sabíamos nada mejor; así se hacían las cosas. Las discográficas tenían muchísimo control. Nuestra parte era grabar las canciones y luego dejarles el resto a ellos».
“No teníamos experiencia en nada más que tocar en vivo”, dice Ozzy. “Jim Simpson simplemente nos dijo: ‘De camino a tomar el ferry a Suiza, hagan una parada en Regent Sound y graben su álbum’. Fue casi una idea de último momento”.
Armado con las cintas, Tony Hall logró convencer a Phillips -propietaria de Mercury Records en Europa- para que fichara a la banda, lanzando «Evil Woman (Don’t You Play Your Games With Me)» como sencillo el 9 de enero de 1970, a través de su filial de Fontana. No entró en las listas, y fue otro sello de Phillips, el recién formado Vertigo, el que lanzó el álbum en el Reino Unido el 13 de febrero de 1970, un viernes, como era de esperar. Y esta vez, todo fue rápido, y el disco alcanzó el número 8 en las listas, para sorpresa de todos.
“Ni siquiera escuchamos ni vimos el álbum antes de su lanzamiento”, admite Tony. “Lo primero que supimos fue cuando volvimos de Europa, encendimos la radio y escuchamos Evil Woman … Éramos nosotros. En la radio. Fue emocionante. Pero nunca nos enviaron las mezclas de los temas ni nos mostraron el arte. Nada. Eso sí, era mucho más difícil por aquel entonces conseguir algo para una banda que estaba de gira”.
“Recuerdo que Jim Simpson me dijo que el álbum había llegado a las listas de éxitos. No me lo podía creer”, ríe Ozzy. “Ni siquiera había puesto el disco en ese momento, y no tenía ni idea de cómo sonaba. Así que me llevé una copia a casa de mis padres y la puse en su tocadiscos. Recuerdo que mi padre lo escuchó y me dijo: «¿Seguro que solo te tomas una copa de vez en cuando?». ¡Fue divertidísimo! Estaba como loco todo el tiempo. Debí de tener sobredosis todos los días por aquel entonces”.
En Estados Unidos, el álbum se lanzó el 30 de junio y alcanzó el puesto número 23 en las listas de éxitos. Para sorpresa de todos. Un pequeño cambio fue que se eliminó «Evil Woman …», en favor de otra canción original, «Wicked World», que había sido la cara B de ese primer sencillo británico.
«De hecho, fue la primera canción que compusimos después de cambiar el nombre de la banda a Black Sabbath», dice Ward. «Tony Iommi tenía un riff que se le ocurrió cuando todavía estábamos en Mythology».
Así nació uno de los mejores discos de la historia del rock, aunque parezca mentira ahora, con un mundo tan controlado por los algoritmos.


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