El 22 de febrero de 1977, los  Eagles lanzaron «Hotel California», la icónica canción que da título a su quinto álbum de estudio. Descrita por la banda como su «interpretación de la alta vida en Los Ángeles», la canción de seis minutos y medio fue escrita por Don Felder, Don Henley y Glenn Frey. Tras entrar en el Billboard Hot 100 el 26 de febrero, el sencillo se convirtió en el cuarto en alcanzar el número 1 de dicha lista. «Hotel California» les valió posteriormente un Grammy a la Grabación del Año, y la canción se mantiene como el éxito insignia de la banda.
Pero detrás de «Hotel California», existe una sórdida leyenda que contamos a continuación…


LA VERDAD SOBRE EL HOTEL CALIFORNIA
Hotel California es el nombre del quinto álbum de la banda americana Eagles, grabado entre marzo y octubre de 1976, en los Criteria Studios de Miami y los Record Plant de Los Angeles. El disco se editó el 8 de diciembre de 1976 a través del sello Asylum, presentando por primera vez al guitarrista Joe Walsh, procedente del grupo James Gang. El trabajo contiene el tema que le da título y que además condiciona todo el disco, ya que según sus creadores, todos los temas del mismo derivan de la canción «Hotel California».

Bernie Leadon, guitarrista que mantenía la esencia del sonido Eagles, ya que procedía de las tres bandas pioneras del country rock, Hearts & Flowers, Dillard & Clark y Flying Burrito Brothers, había abandonado la banda tras la edición del anterior disco, One Of These Nights, debido a las tensiones que llevaban tiempo fluctuando en el seno del grupo, que lo dirigían según él a un camino de rock comercial del country rock del sur de California, que no era admisible.

Las relaciones fueron tan virulentas que cuentan que, cuando Leadon decidió dejar Eagles, lo hizo derramando una jarra de cerveza sobre la cabeza de Glenn Frey, al que consideraba máximo exponente de la deriva que tomaba el grupo, hecho altamente peligroso e irresponsable, ya que estaban ensayando y Frey tenía la guitarra enchufada con el consiguiente riesgo de electrocutarse.

Leadon ingresó en una clinica de desintoxicación, hasta que en 1977 reapareció para iniciar una irregular carrera en solitario, que terminó en 2013 reuniéndose con la banda para realizar el History of the Eagles Tour.

RECEPCIÓN Y ÉXITO

El album recibió críticas muy positivas, aunque bien es cierto que en algunos casos se les acusó de abrazar un rock angelino muy comercial, pasando a encabezar el chat a finales de enero de 1977 y quedándose en la cima durante ocho semanas, lo que se tradujo en un certificado de Disco de Platino a una semana de su lanzamiento. El 20 de agosto de 2018 se certificó como 26 X Platino con más de 26 millones de copias vendidas sólo en EE.UU., calculando que en el resto del planeta puede haber alcanzado el doble de ventas.

Dentro del álbum brillaba con luz propia el tema «Hotel California»,que fue lanzado como segundo single en febrero de 1977 a pesar de la negativa de la compañía por la extrema duración del mismo, sus seis minutos y medio era un tremendo hándicap para alcanzar el éxito.

Sin embargo, la canción se ha convertido en la composición más popular de la banda y está considerada como uno de los mejores temas de la historia del rock, al mismo tiempo que el solo de guitarra que contiene, está reconocido como uno de los mejores que se han grabado jamás.

«Hotel California» alcanzó el #1 del Billboard 100 y repitió posición en Canadá, siendo el primero y más rotundo éxito internacional de Eagles. En numerosos países fue uno de los temas más escuchados, alcanzando el #2 en Francia y Suiza, el #3 en España, acomodándose en el Top Ten de países como Alemania, Austria, Países Bajos, Noruega y Nueva Zelanda. Además, el tema consiguió el Grammy al mejor disco de 1978.
Estadísticamente, «Hotel California» se escucha en más de 200 ocasiones diariamente en la radio británica; se dice que en Estados Unidos suena en alguna estación de radio cada diez minutos, y sin ir muy lejos, es uno de los temas de rock que más se puede escuchar en la FM española, sobre todo en emisoras auspiciadas por el Opus Dei, que todos conocemos. «Hotel California» cuenta con más de 600 millones de reproducciones en Spotify.

Leadon ingresó en una clínica de desintoxicación, hasta que en 7 reapareció para iniciar una irregular carrera en solitario, que terminó en 2013 reuniéndose con la banda para realizar el History of the Eagles Tour.

CUENTA LA LEYENDA…

Eagles tenían una rutina de composición que jamás se saltaban; era Don Felder el que sacaba todas las melodías de canción y prácticamente la totalidad de los riffs. Era algo que había aprendido de su compañero Bernie Leadon, quien le dijo: «Graba todas las ideas en cintas y se las pasas a ellos para que las escuchen y piensen lo que puede salir de ellas». Eso es lo que pasó con «Hotel California»: Felder grabó las cintas, pero no terminaron de entusiasmar al resto del equipo, que vieron que se trataba de un tema muy latino con aires de reggae, tanto es así que el título que rezaba en el lomo de la casete era «Mexican Reggae», por lo que quedó olvidado hasta que comenzaron a componer el nuevo álbum.

Según Bill Szymczyk, productor del disco, se realizaron numerosas grabaciones en diferentes tonos y registros hasta que el resultado convenció a Felder, Glenn Frey y Don Henley. No en vano Henley fue el compositor de la letra, intentando separar ese tono latino que desprendía el tema y buscando por primera vez una temática que no fuera clara. Hasta la fecha, los textos de Eagles habían sido sencillos y meridianamente claros, casi cinematográficos, sin dejar pie a la especulación o la diversidad de interpretaciones.

El solo de guitarra tardaron en grabarlo dos días, puesto que interrumpían con improvisaciones entre Felder, Frey y Walsh, pero ninguna de ellas terminaba de satisfacerles; entre otras cosas porque Henley quería las guitarras marcadas en la demo. El problema es que esa cinta tenía un año y paradero desconocido. Finalmente resultaron ser dos minutos y medio de intercambio de diálogos entre guitarras, en un estilo muy southern rock, que acompañan el tema hasta el final del mismo, en uno de los momentos más mágicos de los setenta.

«Hotel California» ha tenido numerosas interpretaciones que configuran una de las leyendas del rock más populares, que, incluso por más que sean desmentidas por sus protagonistas, todo el mundo sabe que es la realidad. Pero antes de adentrarnos en ellas, vamos a conocer la letra de la controversia:

«En una oscura carretera del desierto
Viento fresco en mi cabello
Cálido aroma a colitas
Elevándose por el aire
A lo lejos, vi una luz brillante
La cabeza me pesaba y mi vista se nubló
Tuve que parar a pasar la noche
Allí estaba ella, en la puerta
Oí la campana de la misión
Y pensaba para mí
«Esto podría ser el cielo o podría ser el infierno»
Entonces encendió una vela
Me mostró el camino
Se oyeron voces al final del pasillo
Creí oírlas decir
Bienvenido al Hotel California
Qué lugar tan encantador (qué lugar tan encantador), qué rostro tan encantador
Hay mucho espacio en el Hotel California
En cualquier época del año (en cualquier época del año), oh, puedes encontrarlo aquí
Su mente está retorcida como Tiffany
Tiene el Mercedes Benz, eh
Tiene un montón de chicos guapos
A los que llama amigos
Cómo bailan en el patio
Dulce sudor de verano
Algunos bailan para recordar
Algunos bailan para olvidar
Así que llamé al capitán
Por favor Tráeme mi vino, dijo.
«No hemos tenido ese espíritu aquí desde 1969».
Y aún así esas voces llaman desde lejos.
Te despiertan en medio de la noche.
Solo para oírlas decir:
Bienvenido al Hotel California.
Qué lugar tan encantador (qué lugar tan encantador), qué rostro tan encantador.
Nos lo estamos pasando en grande en el Hotel California.
Oh, qué grata sorpresa (qué grata sorpresa), trae tus coartadas.
Espejos en el techo.
Con champán rosado en hielo, y ella dijo:
«Todos somos prisioneros aquí de nuestra propia voluntad».
Y en los aposentos del amo.
Se reunieron para el festín.
Lo apuñalaron con sus cuchillos de acero.
Pero simplemente no pueden matar a la bestia.
Lo último que recuerdo es que estaba corriendo hacia la puerta.
Tenía que encontrar el pasaje de regreso al lugar donde estaba antes.
«Relájate», dijo el hombre de la noche.
«Estamos programados para recibir».
Puedes entrar cuando quieras, pero jamás puedes irte»
.

Definitivamente, el texto es muy ambiguo y da para verter especulaciones diferentes y de todos los colores y aromas. Eso fue lo que terminó pasando: se creó un glosario de exégesis, a cual más complicada y descabellada, por lo que ningún oráculo pudo convencer a los acólitos de la conspiración satánica de que todo era producto de su imaginación.

EL FANTASMA DEL «HOTEL CALIFORNIA» Y OTRAS HISTORIAS

Una de las primeras interpretaciones apunta a que Don Henley contó una experiencia vivida en primera persona. A finales de los sesenta y primeros de los setenta era habitual hacer viajes iniciáticos en busca de la verdad absoluta o el karma, intentando descubrir cuál era el destino predispuesto. Estos viajes, ni que decir tiene, estaban cargados de droga y todo tipo de sustancias que mejoraban la percepción de la mente.

Según esta teoría, Henley, creador de la letra, realizó un viaje de esas características a México, encontrando un hotel precioso llamado California, donde una mujer exuberante le ofrece una copa en el bar del hotel. Una vez dentro, escuchó voces que le gritaban que entrara, que era bienvenido. Según esta teoría, a Henley le costó escapar del Hotel California y de la mujer que lo atrapó.

La versión más extendida es la que relaciona el tema con un ritual satánico.

Se dice que el hotel es un centro de satanistas, donde se reunían para cometer sus sacrificios y sacrilegios. Esta teoría tiene muchas pistas, o eso dicen. La primera de todas es que «Hotel California» se refiere al 6114 California St. de San Francisco, donde se encuentra el edificio bautizado como La Casa Negra por Anton LaVey, quien ubicó la recién creada Iglesia de Satán entre 1966 y su muerte en 1997. En ella redactó la Biblia Satánica en 1969, año que se menciona en la canción. La mujer que los recibe bien podría ser una sacerdotisa de Lavey, que los invita a entrar en el mayor centro satánico del país; las voces que le gritan la bienvenida son apóstoles de la Iglesia Satánica, y el detalle de que no tuvieran vino desde 1969 lo achacan al hecho de que ese añoLaVey creó la Biblia Satánica y dejaron de contar con su espíritu, aunque otros más intrépidos aseguran que desde ese año no cuentan con la sangre de Cristo, en interpretaciones que van desde la sangre de vírgenes cristianas a la de sacerdotes católicos. Sacrificios que se describen en el tema, pero que no pueden matar a la bestia, en clara alusión a The Beast, símbolo de Satanás o, como algunos aportaban, el espíritu de otro ocultista conocido, Aleister Crowley. El protagonista del tema intenta escapar ante la visión del sacrificio fallido, pero no puede, porque, como bien dice el tema, el hotel puede ser el cielo o puede ser el infierno. Puedes ingresar cuando lo desees, pero jamás puedes irte.

Anton LaVey y seguidores

Pero hay quien da un paso adelante y configura un pacto con el Diablo, o mejor dicho, con Anton LaVey. Según esta teoría, The Eagles pactaron con el Papa Negro crear una oda a Satán, que sería este tema, a cambio de que les brindara un éxito sin precedentes y que les sobreviviera, lo que evidentemente ha pasado con «Hotel California».

Como no podía faltar, cualquier conspiración satánica debe tener mensajes ocultos, grabados por la técnica de backmasking, la cual consigue que escuchemos los supuestos mensajes al reproducir el disco en sentido contrario, que, dicho sea de paso, os aconsejo que no hagáis porque lo único que vais a conseguir es rayar el vinilo o estropear la aguja del tocadiscos.

Según esta teoría, la frase «This could be Heaven or this could be Hell» (Esto podría ser el cielo o podría ser el infierno), al reproducirla al revés, se escucha: «Yeah, Satan. How he organized his own religion. Yeah, well he knows he should. How nice!» (Sí, Satán. Cómo organizó su propia religión. Sí, él sabe bien que lo haría. ¡Qué maravilla!), que de ser cierto estaría más encaminada a describir a LaVey que al propio Satanás. Y es que Hotel California es un disco marcado por la figura del creador de la Iglesia de Satán, desde la leyenda de su canción principal al artwork del disco, tanto en su portada como en la fotografía interior.

Se dijo que la foto de portada es una reproducción del Hotel California de México, aquel donde estuvo Henley y se inspiró en el tema, pero que, rizando el rizo, también sería el mismo hotel donde LaVey redactó el borrador de la Biblia Satánica. La fotografía interior muestra a la banda en el centro del hall del hotel mirando a cámara, con un montón de personajes alrededor disfrutando de una fiesta o cóctel.

Pero hay datos inquietantes, puesto que hay quien asegura ver un murciélago durmiendo boca abajo en el portalón del fondo de la foto y justo encima de él, en los ventanales del piso superior, se dibuja una figura humana, con capa negra, calvo y con perilla, que evidentemente todos identificaron como Anton LaVey.

Auténtico Hotel California

LA TRISTE Y ABURRIDA REALIDAD

En primer lugar, habría que aclarar que el Hotel California existe y se encuentra en la localidad de Todos Santos en la Baja California de México, pero Henley asegura que jamás estuvo allí. Otras fuentes aseguran que el Hotel California es como se conocía a una clínica de desintoxicación de Los Ángeles, por la que habían pasado numerosas personalidades del mundo del rock, y es de ahí de donde llegó la inspiración del tema. No obstante, a día de hoy se sigue conociendo como Hotel California a la cárcel de Cook County de Chicago, pero aquí la cosa está más clara. La puerta principal de la institución penitenciaria está en la Avenida California y, tras el éxito del tema en 1976, los mismos reclusos y familiares de estos la comenzaron a llamar así.

En realidad, la foto de la portada del disco es del Hotel Beverly Hills del 9641 de Sunset Boulevard, establecimiento muy concurrido por las celebridades de la época. La foto interna de la carpeta se hizo en un lugar diferente, el Hotel Lido de Hollywood, del 6500 Yucca St,

Los Ángeles. Las especulaciones sobre la aparición de Anton LaVey en dicha foto son eternas y nunca nadie las ha desmentido o confirmado, pero si entras en la web actual del hotel, que guarda la estructura íntegra del hall, tan solo cambiando el color de la pintura que ahora apuesta por el blanco, te das cuenta de que lo que antaño fue un murciélago durmiendo no es otra cosa que un farolillo que sigue estando colgado en el mismo lugar.

La temática de la canción parece ser que trataba de retlejar el caótico mundo del rock’n’roll de mediados de los setenta. The Eagles habían dado un salto de estatus definitivo y comprobaron de primera mano la decadencia de la industria musical, que se basaba en dominar a las bandas con sexo, drogas y poder ficticio. Henley intentó reflejar esa sensación en un tema de una forma tan ambigua que dio paso a miles de interpretaciones.

Pero el pacto con el Diablo podría ser su contrato discográfico; las voces que escuchaba eran las de otros que habían sucumbido anteriormente, la sensual mujer que le invita a entrar es sin duda la propia industria y, cuando se da cuenta de la trampa, es tarde; podrás entrar, pero jamás podrás salir. Todo ello con cocaína, mucha cocaína, demasiada cocaína…

«HOTEL CALIFORNIA» ACABÓ CON EL VUELO DE LAS ÁGUILAS

El éxito apoteósico de Hotel California trajo consigo muchas tensiones en el seno de la banda, que tardó mucho en estar preparada para volver a entrar en estudio a grabar. Debido a la presión de no poder superar la obra cumbre, las diferencias de criterio musical y, sobre todo, porque los nuevos temas les parecían pobres, pasaron tres años entre Hotel California y The Long Run. Casi dos años de gira continua agotaron a Randy Meisner, el bajista, castigado por el estrés y con numerosas úlceras estomacales al final de la gira. La historia terminó de la peor manera posible, a puñetazos con Glenn Frey, lo que significó su marcha.

El 24 de septiembre de 1979 se publicó The Long Run, maltratado rápidamente por la crítica por no estar a la altura de Hotel California, pero en realidad es un gran disco, más encaminado al hard rock y que comercialmente funcionó, pero tensó más las relaciones entre los músicos que no se soportaban.

Todo llegó a su punto más cómico y trágico el 31 de julio de 1980, en su actuación en Long Beach, California; un evento benéfico para recaudar fondos para la reelección del senador por California Alan Cranston. Durante la actuación, Don Felder y Glenn Frey, sin ningún tipo de disimulo, se estuvieron insultando por el micro y amenazándose mutuamente con machacarse al final del concierto, algo que se conoce como la «Larga Noche de Wrong Beach». Esa noche la banda se separó, pero para cumplir con su contrato discográfico se tuvo que grabar el magnífico doble directo Eagles Live.

La separación duró 14 años y el regreso no estuvo exento de polémicas y disgustos, demandas entre los miembros del grupo incluidas, hasta que encontraron un chivo expiatorio de todos sus problemas: El auténtico Hotel California.

EL AUTÉNTICO HOTEL CALIFORNIA

Al cabo de los años, los miembros de Eagles interpusieron una demanda judicial contra el auténtico Hotel California, debido a que se estaba aprovechando y publicitaba todas las leyendas que hemos visto. El Hotel California está situado, como ya hemos visto, en la localidad mexicana de Todos Santos, en la costa del Pacífico, y es el principal atractivo turístico de una población de 4.300 personas. El hotel se construyó en 1947 por un inmigrante chino afincado en Todos Santos llamado Wong Tabasco. Abrió sus puertas en 1950 como pequeña casa de hospedaje y gasolinera de carretera. Desde siempre se llamó Hotel California, salvo un pequeño periodo de tiempo que pasó a denominarse Hotel Misión Todos Santos.

Cerveza Hotel California

Con el éxito del disco de Eagles y la expansión de las leyendas, comenzaron a visitar el hotel fans curiosos y todo tipo de fauna rockera; incluso algunos artistas como Bon Jovi terminaron alojándose en el establecimiento. La dirección del hotel nunca explotó la leyenda, pero tampoco la desmintió, hasta que, al parecer, intentó registrar el nombre en la oficina de patentes y marcas de California, por lo que se interpuso una demanda mercantil por parte de la empresa gestora del grupo.

Dicha demanda se resolvió en enero de 2018 con un acuerdo entre las dos partes. De todas formas, el Hotel California sigue perteneciendo a la memorabilia del rock y sus leyendas urbanas, aunque también es popular por destilar un exquisito tequila llamado Hotel California, que ha recibido numerosos premios internacionales y que la banda no pudo impedir que se exportara a Estados Unidos.

Independientemente de la leyenda de la canción y el disco, el hotel tiene una aureola mística interesante y ha sido investigado por parapsicólogos, ocultistas y estudiosos de magia y esoterismo. Se dice que deambulan espíritus y en alguna ocasión se ha podido apreciar a un niño atravesando las paredes de una habitación… pero eso es otra leyenda. Quizás sea cierto que, tal y como dice la canción, puedes entrar cuando quieras, pero no podrás salir.
Texto: Extraído del libro «Leyendas urbanas del rock» de José Luis Martín, editado por la editorial Ma Non Troppo


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