
LUKE WINSLOW-KING
«Coast of Light»
Bloodhot Records
27.03.26
Menudo disco se han traído de Italia Luke Winslow-King y su escudero y maravilla de músico, Roberto Luti. Me vais a permitir que comience por el final y me sincere; creo que es el mejor álbum de este americano, originario de Michigan y afincado en nuestro país, con el permiso de I’m Glad Trouble Don’t Last Always de hace una década.
Un disco de blues con mayúsculas, con la ventaja de grabar con músicos italianos, que le dan una personalidad propia, alejado de los esquemas, muchas veces manidos, del blues americano. Aquí Winslow-King ha despachado un blues agresivo, visceral, pero melancólico e introvertido, donde el amor, el sentimiento de pérdida, la esperanza, la necesidad de transformación o supervivencia se aposentan cómodamente.
Roberto Luti se encarga de todas las guitarras eléctricas y, codo con codo con Winslow-King, de la producción y composición de los temas. Su ataque epiléptico al blues, macerando la voz grave de Winslow, es uno de los mayores encantos del álbum. No concibo un disco del protagonista sin la aportación de Luti; me parece que se quedaría desnudo, pero trabajando juntos han logrado una alquimia perfecta.

Temas a destacar hay muchos, pero la entrada con «Dangerus Blues» es épica, logrando captar toda tu atención desde el inicio. Me recuerda al tema «I’m Glad Trouble Don’t Last Always», no sonoramente, más bien por la fuerza contenida que conlleva.
«Teacher’s Desk» comienza con una voz tenue de Luke, con la cual no puedo evitar recordar alguna de las baladas de Robert Plant en solitario, pero rápidamente la guitarra lo rescata para adaptarlo a un blues de garito de mala muerte, con olor a tabaco mascado y whisky derramado por el suelo.
«Shoot From the Hip» es el tema, punto, nada más que decir. Una auténtica pelea de gatos enrabietados entre la voz de Luke y la guitarra de Roberto, que me pone el vello de punta al pensar que en septiembre contemplaré el duelo en directo, encima de un escenario. Una pieza fantástica que llega al clímax cuando la guitarra se emancipa y cabalga sola; nada más que decir. En algunos parajes del tema te puede venir a la memoria el clásico de los Allman Brothers, «Whipping Post», pero eso solo hace que apoyar la grandeza del tema.
«Don’t Worry Your Mind» despliega un movido rhythm & blues de carretera, mientras que «A Far As We Know» posee cierto aire fronterizo que le imprime elegancia y personalidad. También abarcan un sonido cercano al soul en «Destiny» y «She Talks To The Flowers», que aportan un pantone sonoro sugerente; pero no podemos olvidar la balada folk que da título al álbum, «Coast of Light», otro de los momentos culminantes del trabajo, con la guitarra slide de Luti y las castañuelas retocando en ambiente a lo Willy DeVille.
Repito, para mí, es el mejor disco de Luke Winslow-King, y nada más que decir.
JLBad


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