
El 6 de abril de 1998, Wendy O. Williams, de 48 años y vocalista del grupo estadounidense de punk rock The Plasmatics, se suicidó. Williams era conocida por sus impactantes actuaciones en el escenario, que iban desde usar explosivos para destruir equipos hasta cortar guitarras con motosierras y actuar semidesnuda, lo que le provocó muchos problemas legales en los puritanos e hipócritas Estados Unidos.
El 6 de abril de 1998, Wendy O. Williams, dejó regalos para su pareja, Rod Swenson, incluyendo fideos que a él le gustaban y semillas para ensalada, además de algunas notas: «Mis sentimientos sobre lo que estoy haciendo resuenan con fuerza en un oído interior y en un lugar donde no existe el yo, solo la calma». Luego se adentró en el bosque y se disparó en la cabeza.
Williams y Swenson se conocieron más de veinte años antes, cuando ella llegó a Nueva York y solicitó un trabajo en el Teatro de Fantasías Sexuales del Capitán Kink (él era el Capitán Kink). Juntos formaron Plasmatics, una banda que fusionaba el punk metal con un concepto artístico, y ella era una vocalista espectacular: una fuerza de la naturaleza, casi desnuda y gruñona, capaz de permanecer inmóvil frente al público con la misma naturalidad con la que partía una guitarra por la mitad con una motosierra. Su carrera duró una década, y al terminar se mudó con Swenson a Storrs, Connecticut, donde él les construyó una cúpula geodésica para vivir.

Era voluntaria en un refugio de animales, cuidaba crías de ardilla y vendía vitaminas en una tienda de productos naturales. Solo intentaba ganar tiempo. Su vida se había convertido en un domingo perpetuo: todo había terminado, salvo la sensación de que todo había terminado. En 1993 se apuñaló en el pecho; en 1997 sufrió una sobredosis de efedrina. Había tomado una decisión, insistía en que era lo mejor, y lo único que Swenson podía hacer era intentar retrasar lo inevitable. Como escribió Joy Williams, en una elegía tan cuidadosa y hermosa como cabría esperar: «Solo podía crear un futuro suicidándose».
Wendy O. Williams tenía 48 años cuando se quitó la vida. El exmánager y compañero de toda la vida de Williams, Rod Swenson, dijo que descubrió su cuerpo el lunes en una zona boscosa cerca de su casa. El médico forense estatal dijo que Williams murió de una herida de bala autoinfligida. Swenson aseguró que Williams había estado deprimida durante algún tiempo. Williams, apodada la «Queen of shock rock», lucía un característico corte de pelo mohicano y fue nominada en 1985 a un Grammy en la categoría de mejor voz femenina de rock durante el apogeo de la popularidad de la banda. Originaria de Webster, NY, Williams con sus actuaciones teatrales en el escenario, rápidamente atrajo a un público para los Plasmatics, que debutaron en los clubes de la ciudad de Nueva York en 1978. La policía de Milwaukee arrestó a Williams y Swenson en 1981 después de que supuestamente simulara un acto sexual en un concierto en un club nocturno. Los cargos de agresión a un agente y conducta obscena contra Williams fueron posteriormente retirados, y un jurado absolvió a Swenson del cargo de obstrucción a la justicia. En abril de 1981, fue absuelta de un cargo de obscenidad en Cleveland por actuar cubierta únicamente con espuma de afeitar y simular actividad sexual. En noviembre de ese mismo año, un juez de Illinois la sentenció a un año de libertad condicional y le impuso una multa de 35 dólares por agredir a un fotógrafo independiente que intentó fotografiarla mientras corría por la orilla del lago Michigan en Chicago.
«El acto de quitarme la vida no es algo que haga sin meditarlo mucho. No creo que la gente deba matarse sin una reflexión profunda y durante un período considerable de tiempo. Creo firmemente, sin embargo, que el derecho de hacerlo es uno de los fundamentales que cualquier persona en una sociedad libre, debería tener. Para mí la mayor parte del mundo no tiene sentido, pero mis sentimientos sobre lo que estoy haciendo suenan alto y claro en mi oído interno, en un lugar donde no hay ego, sólo calma. Siempre con amor, Wendy».
La carta suicida de Wendy Orlean Williams transmite más paz que resentimiento, pero nadie se pega un tiro en la cabeza sin tener un motivo. En sus 48 años de vida, la artista negó la existencia y el valor de muchas cosas, pero sin ser del todo nihilista se preocupaba por los animales más que por los humanos. Cuando se mató era vegetariana, en su casa muy cerca del bosque, aún con nueces para las ardillas entre las manos. Su muerte, el 6 de abril de 1998 fue un misterio. Su existencia, fue un escándalo.
Sierras eléctricas, autos explosivos y desnudez explícita en un mismo show. ¿Es posible? Para The Plasmatics todo lo era. Punks con toques de heavy metal, el grupo fue creado en Nueva York por la cantante Wendy O. Williams y el manager y compositor Rob Swenson. Toscos y maleducados, los músicos irrumpieron en la escena con un producto diferente a todo. Wendy que poseía una voz ronca interpretó por varios años las canciones escritas por Rob y los guitarristas Wes Beech y Richie Stotts. Tres discos inmortalizan este material: New Hop for the Wrechted (1980), Beyond the Valley of 1984 (1982) y Coup d´etat (1982), más unos cuantos simples.
Muy poco después de tener éxito con este último trabajo en conjunto, en 1983, Plasmatics se separaron y Wendy se lanzó como solista con WOW (1984), un álbum mucho más cercano al hard rock. En paralelo, la histriónica música retomaba su carrera como actriz, aunque hasta ese momento no había sido muy fructífera. Reform School Girls (en español se tradujo como Motín en el reformatorio de mujeres) fue la película clase B que filmó en 1986 y por la que tuvo cierta repercusión como actriz, también participó en la comedia musical The Rocky Horror Picture Show.
En 1987, la formación completa de su antigua banda volvió a juntarse y sacaron un disco conceptual ya bajo el nombre de Wendy O. Williams & Plasmatics. Al poco tiempo, nuevamente la banda cesó sus actividades y el 6 de abril de 1998, Wendy se suicidó. Dos años después, en 2000, salió Coup de grace, una especie de compilado de lados B de aquel Coup d´etat con el que rompieron todos los moldes.
Chica mala, intenciones buenas
En el documental Wendy O. Williams & The Plasmatics: 10 Years of Revolutionary Rock and Roll la narradora del film hace una introducción que pinta de cuerpo entero un estilo único, al que ni Marilyn Manson, ni Madonna, se animaron: «¡Anti-disco, anti-complaciente rock de línea de montaje, anti-mierda y anti-fórmula, fueron sin duda en la mente de muchas personas la banda más radical en la historia del rock!».
Plasmatics comenzaron a tocar en el teatro Palladium de Nueva York sin tener contrato con ninguna compañía discográfica, pero llamaron la atención de los cazatalentos al hacer estallar un viejo Cadillac en el escenario. Venían de tocar en el CBGB, el club donde se presentaban Ramones y Blondie, entre otras figuras del punk y new wave, pero Plasmatics eran diferentes, agresivos. A veces, Williams terminaba sus shows cortando la guitarra con una motosierra, otras veces simplemente cantando. De verdad, a Plasmatics no le importaba nada.
En el estudio, combinaban punk, metal, motosierras y ruidos de cualquier otra cosa que molestara en los amplificadores. Experimentar estaba a la orden del día, Wendy y Rod confiaban en que el azar jugara sus cartas y así es como en el tema «Dream Lover», cuando Wendy tocaba el saxo, el resto de los músicos estaban aislados unos de otros con los audífonos apagados durante la parte instrumental, para que ninguno de ellos tuviera la posibilidad de escuchar lo que el compañero estaba tocando.
Para la grabación de New Hope… (1980) Rod trabajó con el ingeniero de Ramones, Ed Stasium, encontrando un sonido sorprendente. La tapa del disco no fue menos, Wendy y el Cadillac blanco en una piscina se convirtieron en una sensación internacional de los medios de comunicación después de sus hazañas en los Estados Unidos, y se instalaron para su debut en el Reino Unido.
La prensa llegó antes que Wendy al aeropuerto de Heathrow donde, después de ponerse un uniforme de enfermera en el avión, dijo en conferencia para todos los periodistas que había venido a hacerle «un enema cultural al pueblo británico». El recital que iba a dar en el Hammersmith Odeon de Londres agotó sus entradas muchos días antes de la fecha y la banda planeaba volar otro auto en el escenario. Pero no pudo ser. El Gran Consejo de Londres declaró a Wendy «anarquista» y a último momento dio por clausurado el evento.
Con más ruido que prestigio, Wendy y la banda volvieron a los Estados Unidos donde giraron por varios estados con localidades agotadas, todos querían ver a estos rebeldes que en la tierra del punk, asustaron a numerosos congresistas. El miedo no era infundado, Wendy estaba muy lejos de respetar la más mínima regla y mucho menos de mantener las buenas costumbres.
Después de un show en Milwaukee, fue arrestada acusada por obscenidad. Cuando Rod intentó ir en su defensa fue golpeado, quedó inconsciente y también preso. Pasaron dos noches tras las rejas y después de recuperar la libertad bajo fianza, Wendy otra vez fue arrestada (esta vez en Cleveland) por un cargo similar. Tanto ir y venir fue profundizando la enemistad de Plasmatics con la ley y su fama de gente difícil, con la provocadora Wendy a la cabeza.
Sus colegas la respetaban y usaba su físico más como un arma de provocación que de seducción. Con Lemmy Kilmister, de Motörhead, grabó la canción «Stand by your man», (de la country Tammy Wynette) y en 1984 trabajó su disco solista en colaboración con Paul Stanley y Gene Simmons, donde incluye una versión del tema de Kiss, «It’s my life». A pesar de su marca indeleble en la escena punk de la década del ochenta, con los años, Wendy se fue alejando de los escenarios y se fue acercando a los talk shows de la tv estadounidense.
Así apareció Williams escandalizando con sus tatuajes y su sinceridad a históricos conductores norteamericanos como Joan Rivers y a Phil Donahue en sus propios livings, siempre luchando por las libertades personales. Cuando Donahue le preguntó por uno de sus episodios más conocidos, ella respondió: «En Milwaukee me golpearon y me atacaron oficiales racistas, yo nos les gustaba porque mi banda estaba compuesta de negros y maricas. ¿Qué sigue?».
En 1991, Wendy se fue a vivir a Storrs, un pueblo ubicado en el condado de Tolland, dentro del estado de Connecticut. En ese lugar rodeado de bosques y parques, quien fuera la más radical de los punks de su época encontró un refugio de paz, donde vivió rodeada de animales. Wendy era proteccionista, luchaba por sus derechos y también era vegetariana. Cuando se suicidó, pegándose un tiro, solo dejó esa carta. Unos años antes, cuando Joan Rivers le preguntó «¿Qué te pasó? ¡Naciste en Rochester, Nueva York!», Wendy simplemente respondió: «Yo tengo que romper algunas reglas». Esa puede haber sido la respuesta a todo.





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