Las puertas de nuestro báratro se abren todos los miércoles para que todos los pecadores y penitentes mortales entren a disfrutar de la música del Diablo y de la compañía de almas viajeras que nos visitan, para contarnos sus andanzas en este mundo tan surrealista que nos ha tocado sufrir, donde los monstruos están más cerca del cielo y de las oraciones hipócritas. Es aquello de A Dios rogando y con el puño dando, que lo han tomado a pie juntillas, realizando matanzas indiscriminadas en nombre del único dios que realmente bendicen, Don Dinero.
Mientras tanto, aquí en el Infierno nos llevamos la fama mientras que los de arriba cardan la lana, el petróleo, el racismo, el fascismo y más cosas que terminan en ismo y que los definen.
Muy al contrario que los antiguos atenienses, nosotros no lanzamos a nuestros invitados por el profundo terraplén de la acrópolis, mal llamado báratro. Los cuidamos, mimamos y sobre todo les escuchamos.
El miércoles 1 de abril, mientras beatos de dudosa condición moral boicoteaban un evento cultural en Valencia, porque ofendía su fe, nosotros recibíamos como invitada excepcional a Jodie Cash, responsable de uno de los Mejores Discos Nacionales de 2025 para Bad Music Radio, My Senses.
Con ella estuvimos casi una hora de charla, sin importarnos nada más, como si se hubiera detenido el tiempo, y aquí abajo no pudiera distraernos nada del horror que se ciñe en la tierra en estos días. Una conversación que tenéis a continuación.

Preséntate, porque es la primera vez que a nuestro averno particular.

  • Muy buenas. Soy Jodie y supongo que los fines de semana o cuando me dejan ir a hacer un poco de música a los locales, a los festivales y allá donde me dejen, pues me pongo el traje de Cash. Mi nombre original es Jodie Papaceit, un apellido griego porque tengo sangre griega y el Cash me lo puse cuando hice mi primer proyecto personal de música, que fue Jodie Cash Fingers en honor al Cash Fingers de Johnny Cash.

 Enhorabuena por un álbum como My Senses. ¿Qué sensación te produce el resultado?

  • Pues la verdad es que haciendo balance, casi un año después de la publicación, My Senses, que ha sido el cuarto álbum de mi carrera, estoy muy, pero que muy feliz, muy contenta. Ya prácticamente no me quedan vinilos y creo que es el trabajo que más estoy disfrutando a la hora de presentarlo, de explicarlo, los directos, de hacer partícipe al público en mi historia. En la historia que engloba este disco, hay algo muy personal, pues está toda la historia de mi madre dentro de este disco y cinco de los temas que hay incluidos que son de ella; me hace mucha ilusión ver cómo la gente lo ha recibido tan bonito, tan natural, ¿no? Porque podría haber sido al revés, que dijeran: «Pues mira, no me interesa mucho la vida de esta chica”, ja, ja, “Tampoco las canciones son nada del otro mundo”; pero ha sido como todo lo contrario, ha sido un disco que nos ha abierto muchas puertas a sitios que yo ya ni pensaba ir, nos ha abierto sonoridades también que no habíamos todavía tocado y que yo tenía muchas ganas de explorar, como el folk un poco más primitivo, sin llegar a ir al género. Tampoco no soy una artista de género, pero sí que hemos ido hacia terrenos más primitivos, más desde donde nace la canción, donde nace la historia, que es, pues, una acústica y una voz en casa y, ya digo, es un resultado muy satisfactorio, estoy muy feliz y bueno, tanto que es que todavía no he podido acabar el tour porque siguen saliendo fechas en el calendario ahora en 2026 y, claro, yo soy carne de escenario, no puedo decir que no, así que seguiremos presentándolo un poquito más, no mucho más, porque ya toca empezar a trabajar en lo siguiente.

Musicalmente hay un salto enorme entre My Senses, y tus álbumes anteriores, ¿a qué crees que se debe?

  • Yo creo que al final un artista siempre está buscándose a sí mismo, reinventándose, hasta incluso el más purista que pueda hacer algo como muy concreto, siempre de cara afuera, ¿no? Siempre el artista está como intentando buscar eso, aquello que todavía no ha tocado, aquella tecla que todavía no ha pulsado. Entonces, siempre hay esa búsqueda de que cada disco sea único y explique algo distinto, pero no es algo intencionado. Yo creo que al final los discos nacen, ya sea de tu situación actual, como la de hace mil años, pero que la tienes ahí y en ese momento aflora y que necesitas plasmarla, en este caso en un disco. Entonces, claro, pues sí es muy diferente; hay un salto diferente abismal entre My Senses y, por ejemplo, con Rollin’ Swingin’ o Mil Noches pues hay un salto que también se debe a la madurez artística, pero sobre todo humana en la que me encuentro ahora mismo, el tema también de haber sido madre, todo esto influye mucho y me apetecía hacer algo tanto a mí como a Toni, un poco más personal y más de poso.

Entre Mil Noches y My Senses, publicas el Ep Before My Senses, ¿ya tenías claro cómo querías que fuera My Senses? ¿Era un anticipo?

  • Pues sí, yo creo que Before My Senses, este EP así en formato digital que sacamos, creo que es un claro ejemplo de lo que estamos ofreciendo hoy en día en directo, que es esa mezcla de rock and roll que todavía perdura en nosotros, pero que se va un poco más hacia el country rock, rock sureño en momentos, pero que permanece esa esencia más de raíz, más country, más acústica cuando escuchas, por ejemplo, «I Miss My Man» o escuchas las dos versiones que incluimos de Dolly Parton, ¿no? Supongo que a veces no lo planeo tanto, aunque soy bastante de tener ideas fijas y llevarlas bastante fiel hasta el final, pero también soy permeable, o sea, me dejo también modificar con el tiempo y creo que también My Senses empezó siendo una cosa muy clara en mi cabeza y al final ha sido fiel al inicio, ha sido fiel a lo que queríamos, pero a la vez también se ha modificado mucho. Eso también ha sido gracias a la gente que ha participado, como Miriam Swanson, cuando estuvo en la producción, o Xavi Olle que le dieron esa visión desde fuera, pues que al final influye un montón. Sí que es verdad que en Before My Senses ya vislumbraba esa estética un poco más sobria. Un poco más, pues eso, de ir hacia lo más íntimo y de la raíz y por eso le puse ese nombre, Before My Senses, porque es como antes de My senses, es justo antes de salir el plato final, es como un poco el aperitivo, el vermut, ja, ja, qué haces el domingo por la mañana antes de comerte la paella o el pollo. El domingo por el mediodía creo que ha sido un poco este el proceso y estoy muy feliz, estoy muy contenta, pero sí, siempre hay un porqué; si esa es la pregunta, yo creo que siempre hago las cosas con un porqué y con algún significado como mínimo.

My Senses se publicó en abril de 2025; se acerca el año. ¿Cómo lo valoras en todos los aspectos, prensa, público, ventas…?

  • Pues, como decía antes, es que estoy tan feliz que no puedo decir otra cosa porque sí, justamente se va a cumplir un año desde que publicamos My senses y es que el balance es perfecto, es estupendo, es maravilloso. Creo que todos estamos muy contentos. Ha habido idas y venidas, ha habido altibajos porque, al final, girar un disco no es fácil y más siendo una banda autogestionada y underground. Es difícil hoy en día, pero la verdad es que, en cuanto a la repercusión que el disco ha tenido, yo creo que de los cuatro que llevamos hasta ahora en la carrera es el de más repercusión; por lo menos del que más nos está llegando el feedback y estamos muy contentos. Es que no hay nada malo que decir.

Otro dato importante del álbum, como consecuencia, es la cantidad de conciertos que estás haciendo. ¿Es posiblemente el disco con el que más estás actuando?

  • La verdad es que con este disco hemos tocado un montón en 2025, ha sido genial porque ha sido un año de no parar y 2026 se está presentando igual porque llevamos el primer trimestre que no hemos parado. No sé si es el disco con el que más hemos tocado, pero quizás el segundo, por lo menos. No sé si estaría ya discutiendo el puesto con el primero, que sería Rollin Swingin porque la verdad es que con este nos hicimos unas pateadas por todo el país que fue un poco el que nos dio el nombre de la banda; si es que tiene un pequeñito nombre, pues es gracias a ese disco, a esa primera formación que la conformábamos los Fingers. Que los llamo Jodie Cash Fingers y en dónde llegamos a ir hasta a Holanda, Francia y eso, y tocamos muchísimo, pero es que con My Senses está siendo brutal porque además, es lo que decía antes, nos ha abierto unas puertas muy chulas, por ejemplo, tocar en el Huercasa o tocar en el Enclave de Agua ha sido una experiencia única. Son festivales en los que uno sueña algún día estar ahí y My Senses ha abierto esa puerta. También es el disco que ha hecho que el teléfono vuelva de alguna manera a sonar para ir nosotros a tocar a algún sitio porque, claro, también es verdad que yo hice un parón muy largo cuando me quedé embarazada y justo después llega la pandemia lo que nos trajo. Yo estuve mucho tiempo planteándome también dejar la música porque pasas un proceso también de duelo de decir «No sigo, no sigo y tal. ¿Qué hago?” Y de alguna manera este disco ha hecho que retome esa ilusión y ese amor por la música, por hacer discos otra vez, por compartir con una banda de carretera que, al final, no dejas de pasar mil horas con esa gente. Eso es gracias a la gente que me acompaña ahora, que la banda es totalmente nueva, excepto Toni claro, que siempre está ahí conmigo, pero el resto de la banda son nuevos y es que se han unido a esta familia como si lleváramos toda la vida juntos, eso es una sensación que hacía muchos años que no tenía, desde los Fingers que no tenía esa sensación y gracias a eso, a encontrarte personas así, puedes girar un disco como hemos girado y como estamos girando porque, de la otra manera es imposible y eso se lo tengo que agradecer a ellos, la verdad.


Cómo fue reencontrarse con el público tras un parón de al menos dos años.

  • La sensación de reencontrarse con el público después de un parón tan largo como fue el mío es una mezcla de emociones porque, por un lado tienes miedo porque no sabes qué te vas a encontrar, te sientes olvidada; en mi caso, yo estuve, ya digo, un tiempo planteándome incluso retirarme. Dejar la música porque, al final, la gente, quizás no intencionadamente, y sin premeditar herir ni de nada por el estilo, al final te olvida, pasa página; después conocen otras bandas, conocen otros sitios donde ir y encuentran gente nueva haciendo música… Es que al final también es algo normal que ocurra porque somos un montonazo de músicos buenísimos haciendo cosas interesantes; estamos en esta era de la inmediatez en la que cada dos por tres salen cosas y eso entonces es normal, pero claro, ¿cómo lo lleva un artista? Que además nosotros nos movemos por sensaciones y somos bastante de la vieja escuela; no es que vamos a sacar cosas porque ahora hay que sacar cosas, nos hace sacarlas, nos hace tocar música nueva y la hacemos, pero no le debemos, por suerte no le debemos nada a nadie en ese sentido, no tenemos una discográfica detrás que nos esté pidiendo: «Venga, ahora hay que sacar un disco tal fecha, ahora hay que sacar un single, ahora hay que sacar un videoclip”; de hecho, soy yo más la que se mete presión constantemente que nadie más detrás, pero claro, eso también juega en contra a veces porque hay gente que sí que lo hace y gente muy buena, y encima te vas dos años, desapareces dos años, pues lo que te encuentras a veces no es tan placentero. La verdad es que en mi caso ha sido, ya digo, mezcla de emociones, tenía ese miedo, pero cuando volví todavía había mucha gente que quería seguir escuchando mi música, quería seguir viéndonos en directo tanto a Toni como a mí, nos seguía, nos preguntaba todo el rato: «¿Dónde vamos a tocar?. ¿Cuándo vamos a sacar disco, etc, etc.?” Y es que yo creo que este disco ha sido el disco que tenía que ser; ha llegado en el momento que tenía que llegar porque el hecho de haber parado dos años. Me quedé embarazada, que eso hiciese que se alargase un poco más y luego de golpe llegara este disco que ya digo, no lo hice aposta, no es algo que yo tuviese pensado dedicarle este disco a mi madre; justo que ahora he sido madre, ha sido todo como que se han alineado los planetas y ha surgido como tenía que surgir y ha sido muy bonito porque ha conectado muchísimo con el público; al final, a nosotros también nos sigue mucha gente desde el principio. Son doce años, pero que esa gente también ha crecido en estos años, entonces también mucha gente se puede sentir identificada en ese aspecto de la vida, porque también o están un poco más tranqui, pero les gusta seguir yendo a conciertos a escuchar música y no sé, creo que ha sido reencontrarnos con viejos amigos, pero a la vez conectar con nuevos que están en una misma sintonía que estamos nosotros ahora; eso es muy bonito.

¿Qué papel juega Tony Espelta en este disco y en tu carrera?

  • Toni es mi mano derecha; yo sin Toni no doy ningún paso. Desde fuera se puede ver quizás que soy yo la cara visible porque la banda lleva mi nombre y porque hasta ahora ha sido bastante mi imagen la que se mostraba, pero él es la otra mitad de Jodie Cash porque Jodie Cash no soy yo, Jodie Cash es el logo de la banda; yo soy solo Jodie y Toni Espelta es la otra mitad de Jodie Cash. Yo, sin él, no sería lo que soy hoy en día; creo que la artista en la que me he convertido hoy en día es en grandísima parte gracias a él. Yo cuando conocí a Toni ten en cuenta que tenía 24 años y estaba empezando, como quien dice, a hacer conciertos por primera vez en mi vida, no tenía ni idea de subirme a un escenario con seguridad, de afrontar un show sin hacerme guiones antes en casa. Que Toni se reía muchísimo porque me los tenía que preparar en casa aunque luego no siguiera el guion, pero bueno, más o menos lo tenía en la cabeza para llevar una dirección de lo que era el show, pero yo con Toni he aprendido a hacer jam sessions a muerte, a salirme airosa de un montón de situaciones en directo, no solo en directo, sino tras las bambalinas también de… no sé, siempre he sido una mujer que pisa fuerte, eso no lo voy a negar, tanto ahora como cuando tenía 20 años, pero claro, Toni me saca casi 10 años, entonces es una diferencia de edad que aporta una experiencia extra que en ese momento a mí me vino muy bien y que, pues al final, ya te digo, ha sido una gran pieza en mi carrera para ser quien soy y para darle forma a la banda y al proyecto que tenemos hoy en día. Es el papel más importante que juega en esta banda después de mí o junto a mí; incluso porque sin él Jodie Cash no sería Jodie Cash sería otra cosa diferente, no sería Jodie Cash así que sí, digamos que es la otra mitad.

Este álbum también parece el más personal y mucho más adentrado en el country y el folk, perdiendo un poco el Southern rock, ¿lo ves así?

  • Quizás este disco es más country, más folk, como dices, porque yo sentía de alguna manera que el explicar la historia de mi madre debía reivindicarla y dar importancia a su figura, a su nombre. Me parecía como mucho más sincero y real hacerlo desde un plano más crudo y a mí el crudo me lleva al country más puro, al folk; luego el tema de la maqueta que existe de mis padres. Que están tocando los cinco temas que hemos escogido para el disco, que están tocando ellos de verdad esos temas, pues los están tocando en casa, está grabada en casa y me parece que tiene que ser así, era un disco que tenía que ser así, se tenía que explicar de esta manera, de una manera más mía, o la de mi padre si me apuras, porque es donde más me lleva. Si yo tengo que hacer un disco más de rock sureño, pero si tengo que pensar en mi madre, a mí me lleva al country más dulce, más tradicional, me lleva a esos prados verdes, no sé, me lleva a ese plano. También es cierto que los temas que hay de cosecha propia, los nuestros, también son hechos desde un plano totalmente casero, son temas que han nacido a guitarra, voz, Toni y yo en casa, incluso con Jolin por ahí llorando, nuestra hija, y que es lo que pasa también en la maqueta de mis padres, que se cuela ahí unos segundos de mi voz llorando de bebé. Es que es muy curioso porque es un disco que ha hecho como repetir un poco la historia. Que los temas que hemos hecho, si escucháramos las maquetas, si yo algún día las publicara, serían exactamente iguales porque se oye a mi hija por ahí llorando, interviniendo en los temas todo el rato. Creo que es un disco que tenía que contarse así; son canciones, son historias que se tienen que explicar desde ese punto de partida, no con adornos, no con mucha producción ni mucho instrumento, sino lo justo y necesario para hacer brillar la canción y ya está.

Before My Senses era mucho más alegre, dinámico, mientras que My Senses me parece más introvertido y melancólico; ¿eso tiene una razón de ser para ti?

  • Yo creo que Before My Senses vino muy bien para poner un poco en situación a la gente de lo que estaba por venir, no solo a la gente, sino también a mí, a nosotros. De lo que estábamos por construir o lo que ya estábamos construyendo, mejor dicho. Before My senses al final no deja de ser una antesala del directo. No es lo que luego fue My Senses. No creo quemsea melancólico; lo que pasa es que a veces, cuando miramos hacia atrás nuestros recuerdos, caemos un poco en esa rueda. En esa sensación de estar tristes, pero no tiene porque ser así. Suena quizás un poco más melancólico, más que nada por dar esa sensación de recuerdo, de mirar hacia atrás a través de la mirilla de una puerta en el pasado, pero al contrario, era como algo bonito.

 

La banda que has logrado reunir, ¿tendrá continuidad cuando se agote My Senses? 

  • La banda que me acompaña actualmente es inmejorable, yo no puedo estar más feliz, la verdad. Hemos tenido una gran suerte, no solo por la calidad musical que reúnen artísticamente cada uno de ellos, sino la humana. Es lo que decía antes también: si no hubiera sido gracias a esto, a encontrar este tipo de gente hubiera sido mucho más complicado, poder girar el disco de la manera que lo estamos girando, porque es que es imposible si no, y es que estamos ultrafelices con ellos. La banda actual la conforman Toni Espelta, como siempre, a la guitarra y a la voz; luego, al otro lado de las guitarras está Victor Fisas, que también es gran conocido por la escena rockera desde hace un montonazo de años en Barcelona, por ser uno de los guitarras principales en la Willy & the Poorboy, el tributo a Creedence, que además Toni también está como cantante principal ahora junto a Aleix, y la verdad es que Victor Fisas ha sido una pieza superimportante en este nuevo camino porque es que ha encajado como una pieza perfecta del puzzle, así que superfeliz. Y luego, tenemos a Franc Esquiaga a las teclas y a la voz, grandísimo profesional del piano, de las voces, bueno, otro aries como yo, loco ja, ja y genial persona, me lo quiero un montón; y luego Xarly Cáneva al bajo, otro grande a las cuerdas del bajo que, madre mía, encontrar tíos que tengan ese peso al bajo es muy difícil hoy en día. Él tuvo un gran recorrido de muchos años tocando junto a David Civera, ya ves tú, lo que es la vida, ja, ja. Él lo dice muchas veces: nunca hubiera imaginado acabar tocando con otra banda de rock and roll, que al final es de lo que él viene y a él le mola también, y ya ves, aquí estamos. Y hasta ahora teníamos a David Villa a la batería, pero por motivos personales nos tuvo que dejar; fue un gran palo porque, ostras, teníamos superengranado ya todo, la maquinaria. Ahora pues la verdad es que estamos probando. Hemos estado estas últimas giras con Jordi Riera y ha sido brutal porque también ha encajado perfecto; ha sonado que te cagas el directo. De hecho, tocaremos con él el próximo concierto, que tenemos el día 11 de abril en Estraperlo con Anna Dukke.

¿Para cuándo el nuevo disco? ¿Tenéis ideas guardadas?

  • Tengo muchas ganas de ponerme a darle forma a ideas que tenemos guardadas. Tenemos bastantes cosas en forma de maquetas, pero tengo que encontrar también el momento de sentarme a escribir cosas bien, porque mucho garabato y no avanzas nada. Hasta ahora he estado muy a tope, hemos estado todos muy a tope y el propio movimiento de no parar y el cansancio físico y mental también, pues no hace que tengas ese espacio que es necesario realmente para crear. Entonces creo que ahora, quizás este año, este primer trimestre, porque ha venido así, pero no vamos a tocar tanto como el año pasado. La idea es tocar menos porque vamos a empezar ya a quedar para darle forma a las maquetas que tenemos. La idea es grabar el año que viene a mediados de primavera, un poco entrando ya en el verano; esa es la idea, entonces, hay que encontrar el tiempo de poder hacer ese disco. Entonces, si estás tocando todo el rato, más tu vida, más tu familia, más no sé qué, más no sé cuántos, es muy difícil. Ahora la idea es tocar un poquito menos, tocar en sitios que estén bien, pero menos, y poder empezar ya, porque nosotros nos vemos semanalmente y empezar a darle forma a todo, todo lo que tenemos ahora guardadito, que tiene muy buena pinta y muy rockera. Es que esto de los discos es un vicio, porque mira, porque somos pobres los músicos; si no, tendríamos cinco discos al año.

¿Alguna cosa que quieras añadir?

  • Sí, como añadir algo más, yo creo que lo de siempre. Los músicos reivindican el reconocimiento de lo nacional, que al final somos muchos los que estamos haciendo cosas guays, interesantes o al menos intentándolo, y a veces se pierde un poco la sensación de que eso es bueno porque no se le da cabida y se apoya a veces más a lo que viene de fuera y eso nos hace pequeñitos, ¿no? Nos hace como que somos menos y no es así, simplemente es que no se le da la visibilidad que, bueno, merece, y luego también el apoyo de los músicos, los artistas que llevamos en la escena bastante tiempo; por circunstancias de la vida, tenemos que parar o tenemos que… ya no por circunstancias, porque a veces cuando uno se pone a componer un disco puede estar tranquilamente dos años y no saberse nada de esa persona, y parece que ahora, como hay redes sociales que tienen que estar todo el rato al día de lo que estás haciendo y de lo que no, es como que si no pasas el parte, no existes. Es muy triste y muy desilusionante porque tú estás muy feliz y metido en lo que estás haciendo en ese momento y resulta que tampoco estás recibiendo ese apoyo porque ya caes un poco en el olvido, que luego lo recuperas de alguna manera si vuelves con todas y realmente hay gente que está ahí esperando tu trabajo, pero que no nos olvidemos de que somos artistas y el arte hay que dejarlo fluir solo, no hay que forzarlo, no hay que forzar la máquina y estar todo el rato sacando cosas y material nuevo porque no es natural, así que dejemos un poco ese espacio al artista, pero no lo olvidemos; apoyémosle cuando tenga ese trabajo terminado. Lo digo tanto por el público como por los programadores… Muchísimas gracias por este espacio y un abrazo a todos los oyentes y lectores de Bad Music Radio.
    ¡Un abrazo!

Nosotros por nuestra parte, dejaremos las puertas del Infierno abiertas de par en par por si quiere volver Jodie Cash para contarnos más historias, y mientras que ese momento llega, tenemos una cita terrenal este sábado 11 de abril en la sala Estraperlo de Badalona, donde actúa en un cartel que comparte con Anna Dukke.
Nos vemos pronto.
Texto: Mónica Fernández/ JL Bad


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