
DYER DAVIS
Kiss The Ring
Valley Rose Records /Big Wing Records
13.06.25
Dyer Davis es un cantautor y guitarrista estadounidense conocido por sus electrizantes interpretaciones y un sonido profundamente arraigado en el blues rock sureño. Su potente álbum debut, Dog Bites Back, debutó en el puesto número 6 de las listas Billboard Blues. Esta es la definición que encontramos en la web de este calvo barbudo de Daytona Beach, Florida, que deslumbró a fans y crítica con su primer álbum Dog Bites Back, pero no así a la Blues Foundation, que lo descartó de su gueto privado de blues. Ahora con esta segunda entrega se ha resarcido de ese destierro talibán y tanto el disco como la canción que le da nombre, siendo lo mejor del álbum, se la dedica a esos sesudos vigilantes de lo que es o no es blues, según su concepto retrógrado del género.
Dyer nos ofrece un concepto del blues rock muy amparado en las bandas inglesas de la explosión del blues blanco, centrándose en nombres como Cream, Faces o Jeff Beck Group, bandas que le impulsaron a pillar la guitarra y paradójicamente, a descubrir el blues de casa, antes completamente olvidado, como Muddy Waters, Albert King o Howlin’ Wolf; todo ello tamizado desde la visión de un amante del southern rock de Lynyrd Skynyrd o Allman Brothers.
«I Ain’t Lyin’» es el trallazo de presentación con un ritmo acelerado y esquizofrénico, unos coros contagiosos y un solo de guitarra endemoniado, menudo comienzo. «Pass it Over» abre con un slide roto por un piano boogie, que se adentra en uno de los temas más sureños del álbum, perfecto para comprender su visión de la música. «Kiss The Ring» dedicado a la Blues Foundation, es un blues comprometido e irónico, una composición redonda y contundente que marca diferencia y aniquila cualquier duda sobre la calidad de lo que se está escuchando. Dejamos la visceralidad que hasta ahora nos ha acompañado para recibir la balada sureña que cada disco del género debe contener, «Around The Bend», una maravilla de canción. Y así llegamos al ecuador del trabajo con «Damned», otra pieza imprescindible, con un estribillo epidémico. El resto del álbum es igual de notable y atractivo, descubriendo a un personaje emergente dentro del blues rock sureño, del cual se puede esperar mucho y bueno.
Un disco exquisito y grande en todo concepto; un músico que despuntará más todavía y del cual os dejamos un video al final del comentario.
JL Bad

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