
LA LOM & LOS TIKI PHANTOMS
Sala Apolo, Barcelona
12.11.25
Noche de bandas sin cantante. Nunca he sido muy fan de estas propuestas y tampoco acabo de comprender cómo tipos tan buenos no se buscan un vocalista para poner voz a sus composiciones. Evidentemente, esta es una opinión interesada y poco rigurosa que viene de un cantante. Dicho esto, las bandas de las que voy a hablar, lo bordan. Noche agradable de noviembre en el Paral.lel de Barcelona. Cartel doble en la 1 de la Sala Apolo. Rozando el lleno, un público heterodoxo, joven y de mediana edad. Reconocibles hipsters habituales del Primavera Sound y también grupos con acento de Baja California que se sabían y coreaban el repertorio del artista principal de la velada.

Abrieron los grandes Los Tiki Phantoms. Cada vez más grandes. El grupo catalán cumplirá el año que viene 20 años de carrera, ataviados con caretas de calavera y sin desvelar su identidad. El Dorado (Guitarra solista) El Caníbal (Guitarra rítmica), El Jíbaro (Bajo eléctrico) y El Bravo (Batería) montaron una juerga de cuidado. Hicieron bailar y hasta organizaron una Tikiconga con el público. Son frescos, divertidos y tienen un show muy rodado que no te da respiro. Me encantaron y me sacudieron la morriña que traía, fruto de haber pasado una noche insomne. Estos tipos merecen estar en todas las Fiestas Mayores y en todos los festivales de música Surf Rock.

Los LA LOM (Los Angeles League Of Musicians) son un grupo instrumental angelino que mezcla diversos géneros retro. Desde la cumbia al bolero, de la chicha peruana al soul. Tienen una imagen impecable. Cuidan su estética en cada detalle, dentro y fuera del escenario. El trío lo forman el guitarrista Zac Sokolow, el bajista/contrabajista Jake Faulkner y el percusionista Nicholas Baker. Empezaron a tocar juntos en el Hollywood Roosevelt Hotel. Tras la edición de varios singles, en 2024 publican su primer LP de estudio y este 2025 sacaron un álbum en directo que es una maravilla. A pesar de su corta trayectoria juntos, ya han sido nominados a los Latin Grammy y debutado en la lista Billboard.
Puntuales, con la sala llena, aparecieron pulcros y con un sonido nítido. Con la estética de los Reyes del Mambo, tocaron impecablemente durante una hora y media un repertorio exigente. Estrenaron un par de temas e interpretaron alguna versión de música mexicana. Y por supuesto, casi todo el setlist de sus discos. Un total de veintitrés temas que supieron combinar para mantener una noche a fuego. Intensos, con cambios de ritmo sugerentes. Sus éxitos fueron aclamados por un público que conocía el repertorio. Santee Alley, Angels Point, o Figueroa fueron recibidos con una ovación. Momentos vibrantes que levantaron al público que acabó saltando y jaleando a la banda. Por cierto, aviso a la Sala Apolo. La pista zigzagueaba y temblaba a cada salto del respetable. Daba miedo y vértigo pensar que podíamos acabar en La[2] sin necesidad de bajar por las escaleras. En resumen, la noche transcurrió creando buen rollo y un ambiente de gran noche. Volví a casa con la energía renovada y una sensación agradable.
Texto y fotos: Xavi Malacara


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