LEE FIELDS
Razzmatazz 2, Barcelona
31 de Enero de 2026

Quinto sold out de Lee Fields en su gira española. Un Razzmatazz 2 que respiraba fiesta. Una sala entregada, diversa, con sorprendente presencia de público joven, extranjeros afincados en Barcelona y los fieles de siempre. Una noche de esas en las que sabes, antes de que empiece, que algo especial está a punto de suceder.

La encargada de prender la mecha fue Eneida Fever, con una sesión impecable que convirtió la espera en celebración. Bailes sugerentes tras los platos, una sonrisa cómplice y una selección de singles refrescante e incendiaria. Más de una hora haciendo mover a los presentes, que acabó con un merecido aplauso.

Puntuales, como dictan los conciertos de otra época, aparecieron The Expressions: seis músicos de altísimo nivel listos para acompañar a un gigante. Y entonces, Lee Fields, Carolina del Norte en estado puro. Un hombre que ya giraba en los sesenta, cuando el soul, el R&B, el funk y hasta la música disco estaban escribiendo su historia. Más de cincuenta años de carrera condensados en algo más de una hora. Estábamos frente a una leyenda viva del soul más profundo.

Arrancó con You Can Count on Me y, desde ese instante, el público fue suyo. Con una americana brillante y presencia magnética, Fields desplegó una voz que parece ajena al paso del tiempo. Un caudal de soul imposible, de esos que ya no se fabrican. Nadie diría que tiene 75 años. Te mira, te pregunta una y otra vez Are you happy?”, y te lo crees: canta solo para ti. Talento y humildad a raudales. Fields te atrapa y no te suelta.

La banda suena como un disco, pero con alma. Precisión absoluta, control del tempo y una emoción constante que convierte cada tema en un pequeño ritual. Todo encaja. Todo fluye. La sensación es clara: estamos ante el concierto perfecto.

Lee Fields convierte la sala en una fiesta compartida. Pide brazos arriba, saltos, entrega total… y el público responde sin dudar. Momentos para el recuerdo no faltan: una interpretación memorable de Ladies, la calidez de Talk to Somebody y un instante de profunda emoción al recordar a su padre fallecido, que arrancó lágrimas sinceras al artista.

Un concierto a la antigua, de una hora exacta, que cerró con Forever. Regresó al escenario con un traje morado que brillaba como un cielo estrellado y regaló dos bises para enmarcar. Honey Dove puso el broche final a una noche que repasó lo mejor de su carrera y dejó claro que el soul, cuando es auténtico, no envejece.
Texto y fotos: Xavi Malacara


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