El 21 de marzo de 1991, Leo Fender, inventor de las icónicas guitarras Telecaster (la primera guitarra eléctrica de cuerpo sólido producida en masa) y Stratocaster, falleció a los 81 años. Además de establecer el estándar para las guitarras eléctricas, también creó el bajo Fender Precision Bass y el amplificador Fender Bassman, ampliamente utilizados.

Leo Fender, el inventor de las guitarras Telecaster y Stratocaster, falleció a causa de la enfermedad de Parkinson. Comenzó a producir en masa guitarras eléctricas de cuerpo sólido a finales de los años 40 y, cuando vendió su compañía de guitarras en 1965, las ventas superaban los 40 millones de dólares anuales.


LA HISTORIA DE UN VISIONARIO LLAMADO FENDER

Clarence Leonidas “Leo” Fender, un nombre sinónimo de guitarras de seis cuerdas, fue sin duda una de las personas más influyentes en el mundo de la música moderna, a pesar de que apenas tocó una nota.
La historia y el legado de Leo Fender, por profundos que sean, tienen orígenes muy sencillos: nació literalmente en un granero. A pesar de ello, sin duda revolucionó la música tal como la conocemos, y posee casi tantas patentes ingeniosas como años vivió. La historia de Leo es una fuente de inspiración invaluable, un verdadero testimonio del poder de la pasión y la perseverancia.
Conocer a Leo Fender puede conseguir que veamos sus instrumentos con otros ojos. Cada guitarra y amplificador fue fruto de su pasión, su genialidad y su incansable afán por perfeccionar lo imperfecto.
Uno podría suponer —basándose en su clara intuición para la fabricación de guitarras— que Leo Fender provenía de una larga estirpe de luthiers, como si sucede con Gibson. Pero no solo ninguno de sus padres se dedicaba a la música, sino que el propio Leo Fender nunca fue guitarrista.

Fender nació en el condado de Orange, California, en 1909, cuando la principal industria era, la de los cítricos. Sus padres, un matrimonio de agricultores de naranjas llamados Clarence y Harriet, le brindaron al joven Leo oportunidades musicales con el saxofón y el piano, pero esas aficiones nunca llegaron a consolidarse.

Grandes clásicos grabados con guitarras Fender

Lo que captó la atención de Leo durante su infancia fue el incipiente mundo de la electrónica, al que lo introdujo su tío, John West. West le mostró al pequeño Fender una radio que había construido con piezas y componentes desechados, lo que, inspiró la pasión de Leo por la ingeniería eléctrica. En pocos años, comenzó a reparar radios en casa, primero de los vecinos y más tarde se hizo con una nutrida clientela, dominando rápidamente la nueva tecnología.
La radiodifusión se encontraba en sus primeras etapas experimentales cuando nació Leo. Las primeras emisiones comerciales tuvieron lugar en 1920, apenas dos años antes de que quedara maravillado con el aparato casero de su tío. Radios, amplificadores, receptores y, en general, todos los dispositivos electrónicos, estaban surgiedo de forma muy primitiva y precaria.

Leo fue un pionero autodidacta, un genio que trasteaba en su taller en su tiempo libre; sin embargo, era un tipo humilde y trabajador cuyo interés por la electrónica alteraría radicalmente la historia de la música. Tras terminar el instituto, estudió contabilidad durante dos años en el Fullerton Junior College local, graduándose justo cuando la Gran Depresión empezaba a afectar gravemente a la economía mundial.
Al igual que muchos graduados de épocas posteriores a la recesión, al principio solo pudo encontrar trabajo totalmente ajeno a su carrera y terminó conduciendo un camión de reparto. Posteriormente, tuvo varios trabajos de contabilidad, de los que finalmente fue despedido.

Fender nunca abandonó la electrónica, continuando con las reparaciones en su taller casero. También había comenzado a diseñar y construir sus propios sistemas de sonido para alquilarlos a salones de baile.
Tras perder su último trabajo como contable, Leo y su mujer Esther Klosky regresaron a su ciudad natal, Fullerton, donde, quizás motivado por el apoyo de su esposa y el encargo que le hicieron para construir seis sistemas de sonido para un director de orquesta de Hollywood, abrió su primer negocio, Fender Radio Service.
Leo se lanzó de lleno a su primera empresa de electrónica, ofreciendo reparaciones de todo tipo de equipos de audio, además de construir sistemas de sonido para la venta y el alquiler, y electrificar guitarras acústicas con pastillas inéditas para la época, que tuvieron un público entregado entre los músicos de country. Poco a poco fue ampliando sus servicios y el espacio de su tienda, hasta convertirse en una especie de tienda de música integral que distribuía discos, equipos e instrumentos a los músicos de la floreciente escena musical de Orange/Los Ángeles.
Las ventas de su guitarra eléctrica lap steel propició que conociera a Doc Kauffman, diseñador jefe de guitarras eléctricas de Rickenbacker, a principios de la década de 1940. Ambos se unieron para formar K & F Manufacturing Corp, lanzando los primeros diseños de guitarras y amplificadores de Fender bajo la marca K & F.

Esta colaboración duró tan solo unos años, tras los cuales Leo cambió el nombre de la empresa, primero a Fender Manufacturing, y más tarde a Fender Electric Instrument Co. en 1947.

La recién creada Fender Electric Instrument Co. incursionó en la fabricación de guitarras lap steel y amplificadores , produciendo entre 1946 y 1948 la línea original de amplificadores Fender: el Princeton, el Deluxe y el Professional, también conocido como «Woodies». El Professional destacó especialmente por su altísima calidad, ofreciendo 25 vatios de potencia a válvulas en comparación con los 15 vatios máximos típicos de la época.
A pesar de estas innovaciones, el éxito de FEIC no obtuvo ningún tipo de repercusión en ventas. Pero al mismo tiempo muchos guitarristas comenzaron a visitar su taller para solicitar mejoras en el modelo de algunas guitarras.


Leo había estado muy involucrado con la música, literalmente, desde que empezó a reparar radios en su adolescencia. Una vez que comenzó a diseñar amplificadores y guitarras, prestó mucha atención a las opiniones de la escena local. La música estaba cambiando: las grandes bandas desaparecían, mientras que los grupos más pequeños, centrados en la guitarra, ganaban popularidad. Sin embargo, las guitarras eléctricas de la época, tanto las lap steel como las populares Gibson Archtop, dejaban mucho que desear. Torpes, propensas a chirriar, con mástiles en forma de U poco cómodos… los guitarristas le contaron sus problemas a Fender, y el comenzó a recaudar una ingente cantidad de información, aunque fuera en forma de quejas.
A finales de la década de 1940, Leo Fender se asoció con Dale Hyatt y George Fullerton para empezar a diseñar una guitarra eléctrica de estilo español adaptada a las necesidades de sus clientes. Tras uno o dos prototipos rudimentarios, Fender Musical Instrument Co. lanzó su primer modelo revolucionario en 1950 : la Fender Esquire.

Fender Jeff Beck Esquire Relic 2006

Como suele ocurrir con cualquier invento nuevo, la Esquire presentaba varios problemas, el más notable de ellos su mástil propenso a desquintarse. La falta de un alma ajustable impedía cualquier ajuste, y cualquier mástil deformado por la intemperie debía reemplazarse por completo. Se fabricaron menos de 50 unidades de este modelo antes de que se retirara del mercado a finales de la década de 1950. De vuelta al taller, Leo Fender y sus colaboradores realizaron algunos ajustes al diseño de la Esquire, añadiendo una pastilla adicional y un alma ajustable, muy necesaria en ese momento. Esta Esquire «Mark II» se lanzó como Fender Broadcaster en 1951.
Ese nombre se vieron obligados a retirarlo, ya que Gretsch lo había registrado previamente para su línea de baterías «Broadcaster». Recortaron el nombre de Broadcaster de las insignias del clavijero y se transformaron en las Fender Nocaster de 1951, sin modelo específico.
Las guitarras de Fender permanecieron sin nombre hasta finales de 1951, cuando se relanzaron como la legendaria Telecaster. Gracias a la experiencia en marketing de Don Randall y Dale Hyatt, la Telecaster pronto se convirtió en un éxito entre los guitarristas de country y rockabilly.
Poco después llegó el Fender Precision Bass. El P-Bass, el primero de su clase y ahora legendario, facilitó la vida de los bajistas de todo el mundo al ofrecer graves potentes y profundos en un bajo eléctrico compacto y fácil de tocar. Cabe destacar que, a diferencia de los contrabajos de la época, tenía trastes, de ahí su nombre Precision.
En 1953, Freddie Tavares se unió al equipo de Fender y, como consecuencia, se diseñó y lanzó la Stratocaster. Con tres pastillas conmutables y un moderno brazo de trémolo, la Strat fue otro éxito que ofreció a los guitarristas nuevas posibilidades de sonido y facilidad de ejecución.
El objetivo de Leo Fender no era solo crear una guitarra eléctrica fiable, duradera, con un sonido excelente y que fuera divertida de tocar, sino también hacerlo rápido. Buscó optimizar el proceso de fabricación, utilizando diseños sencillos, piezas fáciles de reemplazar y mecanizado interno para producir miles de guitarras de alta calidad. Sus innovaciones en la fabricación, que permitieron una producción a alta velocidad —como el uso de mástiles atornillados de una sola pieza— le valieron el apodo de «El Henry Ford de las guitarras».


Músicos de todo el mundo empezaron a fijarse en estos revolucionarios instrumentos: sus elegantes diseños, sus vibrantes colores y sus tonos brillantes y nítidos eran dignos de admiración. No pasó mucho tiempo antes de que la competencia se percatara del éxito de esta nueva generación. Fender obligó a Gibson innovar, lo que impulsó el lanzamiento de la Les Paul y sentó las bases para una nueva ola de música y maestría musical.
La producción de amplificadores Fender se mantuvo a pleno rendimiento durante la década de 1950. La serie Tweed estaba en auge, y en 1955 se lanzó el primer modelo de Fender con efectos integrados, el Tremolux. Durante este periodo se presentaron amplificadores de renombre y sus predecesores, como el Twin y el Champ. Pedales como el Fender Volume, Volume Tone y Eccofonic comenzaron a llegar al mercado por estas fechas.
A mediados de los años 50, Fender ofrecía varios modelos diferentes de guitarras y amplificadores dirigidos a músicos de todos los niveles y de todos los géneros. Entre los modelos para estudiantes se encontraban la Musicmaster y la Duo-Sonic, ambas guitarras eléctricas de escala corta y bajo costo, pensadas para principiantes.
En 1959, la Jazzmaster irrumpió en escena como la respuesta de Fender a las guitarras archtop de Gibson, que dominaban el panorama del jazz en aquel entonces. Jazzmaster no logró destronar a las guitarras eléctricas semihuecas como la guitarra de jazz predilecta, pero poco después de su lanzamiento se ganó el favor de la escena surf rock del sur de California.

El surf rock y Fender llevaban tiempo colaborando estrechamente. El mismísimo Dick Dale, conocido como el «The King of The Surf», afirmó haber sido uno de los guitarristas que asesoró a Leo Fender en los inicios del diseño de la Stratocaster. Su relación se consolidó con los años, en gran parte debido a la tendencia de Dale a quemar sus amplificadores con frecuencia, lo que le obligaba a visitar a menudo el taller de Fender.
Leo y Tavares decidieron finalmente ir a comprobar cuál era el problema en directo: ¿por qué sus amplificadores no aguantaban la potente interpretación del rey del surf rock? Tras presenciar la actuación, la compañía encargó un altavoz personalizado de 15 pulgadas y se puso a diseñar el primer amplificador con cuerpo paralelo, el Fender Showman, que ofrecía una potencia sin precedentes para la época: 100 vatios de sonido a válvulas.
La creciente popularidad de la música surf y la afición de Dick Dale por los amplificadores Fender llevaron a Fender a desarrollar la unidad Fender Reverb en 1961, conocida por ser el sonido característico de la música surf. Ese mismo año, Fender presentó la futurista unidad inalámbrica TR-105, con un alcance de transmisión de hasta 18 metros.
Tras el lanzamiento del Jazz Bass, el Jaguar y el Mustang, y la creciente popularidad de los instrumentos Fender en la emergente escena del rock, todo parecía indicar que la empresa gozaría de un futuro prometedor al entrar en la década de los 60. El modesto equipo de Fender había crecido desde el taller de Leo Fender en su ciudad natal hasta convertirse en una corporación con 600 empleados que producía un promedio de una guitarra por minuto. Las importaciones al Reino Unido habían comenzado recientemente, y Fender estaba en camino de ser una marca reconocida mundialmente.

Sin embargo, Leo había estado delicado de salud durante la última parte de la década de 1950. Mientras trabajaba incansablemente para mejorar e innovar todos los aspectos de los productos de su empresa, también había estado luchando contra una infección sinusal crónica por estreptococos durante 10 años. En 1964, Leo Fender decidió retirarse y centrarse en su salud.
Don Randall, socio de larga trayectoria de la compañía y presidente de la división de ventas de Fender, recibió la oportunidad de adquirirla. Al carecer de los fondos necesarios, Randall negoció un acuerdo con la filial de distribución discográfica de Columbia Broadcasting Systems (CBS). Durante varios años, ocupó el cargo de vicepresidente de Fender bajo la dirección de CBS. George Fullerton, otro miembro clave del equipo inicial, también permaneció en la empresa. Dale Hyatt, el primer socio de Fender, abandonó el equipo en ese momento.
El propio Leo se despidió y buscó tratamiento para su enfermedad antes de reincorporarse a Fender como consultor unos meses después. Desde este puesto, continuó influyendo en los diseños de la compañía en cierta medida durante los siguientes cinco años.



La compañía Fender, bajo la dirección de CBS, representa una era aparte. Considerando el mercado global de Fender, que aún goza de gran popularidad, no fue un desastre total. Sin embargo, los diseños y las especificaciones se modificaron en muchos aspectos y generalmente no para mejorar en producto si no para abaratar costes. La mayoría de las modificaciones se interpretaron como una disminución en la calidad debido a la producción en masa de los instrumentos por parte de CBS. No obstante, al final, los diseños de Leo demostraron ser invencibles y resistieron el declive de la opinión pública, manteniéndose como las guitarras más populares de todos los tiempos.
Durante su etapa en CBS, Leo Fender se mantuvo muy ocupado. En 1966 fundó otra empresa, CLF Research, dedicada a perfeccionar la construcción de guitarras acústicas y eléctricas. Allí, desarrolló sus propios diseños para componentes clave como puentes, pastillas y sistemas de trémolo, además de seguir mejorando sus guitarras insignia para Fender, la marca de CBS.
Debido a una cláusula de no competencia, Leo tenía limitaciones en cuanto a los compromisos oficiales que podía asumir, pero actuó como socio silencioso de la recién formada Tri-Sonix Company a partir de mediados de los años 60. Fundada por los antiguos socios de Fender, Forrest White y Tom Walker, la compañía se convertiría en Music Man antes de que Leo asumiera oficialmente la presidencia tras la expiración de su contrato con CBS.



En 1976, Fender y White comenzaron a diseñar la primera línea de bajos y guitarras de Music Man, conocida hoy como los famosos modelos Stingray. Con un revolucionario preamplificador activo con refuerzo de frecuencia selectivo, el bajo Stingray se convertiría en el producto más destacado de la compañía. Los desacuerdos entre la planta de fabricación de CLF Research, dirigida por Fender, y el centro de distribución de Music Man, liderado por Walker, provocaron la salida de Leo de Music Man en 1979.

A los 70 años y tras reunirse con George Fullerton y Dale Hyatt, los viejos amigos cofundaron G&L Musical Instruments, la tercera empresa nacida de Fender que sigue en funcionamiento hoy en día. G&L, al igual que todos los proyectos anteriores de Leo Fender, se centró en mejoras innovadoras del hardware existente. Volviendo a la producción a pequeña escala, el equipo desarrolló varios elementos perdurables que aún se utilizan en los instrumentos G&L modernos, incluyendo un vibrato de doble pivote y una pastilla de bobina simple única conocida como pastilla de diseño de campo magnético (MFD).
Hasta el final, Fender nunca dejó de experimentar, brindando al mundo seis sólidas décadas de invención e innovación musical antes de retirarse definitivamente a la edad de 81 años.
Como quizás la figura más influyente en el mundo de la guitarra sin ser guitarrista, Leo Fender creó su obra pensando en los músicos. cada vez que vemos a un músico tocar una Telecaster, Stratocaster, Jazzmaster, P-Bass o seas tú quien encienda el power de tu Deluxe, sabremos que detrás está la mente privilegiada de Clarence Leonidas Fender, que nos dejó el 21 de marzo de 1991, pero sus inventos siguen con nosotros, alegrándonos la existencia con la música que de ellos se desprende en manos sabías.
Para terminar, os recomiendo el libro «El Nacimiento del Ruido: Leo Fender, Les Paul y la rivalidad que dio forma al rock ‘n’ roll», escrito por Ian S. Port y publicado por NeoPerson Sounds en febrero de 2020. Nos cuenta como la rivalidad entgre Leo Fender y Les Paul, consiguió revolucionar el mundo del rock.


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