
El pasado 23 de abril, Sant Jordi, nos dejó Toni Castarlenas Fernández, un guitarrista que no dejaba indiferente a nadie y fundamental para entender el engranaje punk, hardcore y metal de la Barcelona que naufragaba en la frontera de los ochenta a los noventa.
Toni Caster, nombre por el que se le conocía, se unió a la segunda época de Últimos de Cuba, cuando Xavi “Papus” y Frankie “Hormigonera”, que ya habían grabado la maqueta Los Mismos Perros -1983-, decidieron remodelar la formación, integrando a Toni a la guitarra y a Jordi Sánchez al bajo. Su aportación añadió una mayor técnica y un acercamiento al metal que definiría el sonido de la banda hasta el final de la misma. En 1988 graban Un millón de Ratas bajo la producción de Pedro Bruque, un álbum icónico del sonido underground de la época.

Toni fue el impulsor de la nueva reconstrucción de Últimos de Cuba al final del año olímpico, incluyendo a su amigo y compañero de corredurías varias a las seis cuerdas, Ricardo Boya como segunda guitarra y a Albert Anis al bajo. Con esta reforma se grabó su segundo álbum, Bolsas Negras -1993-, un disco mucho más cercano al metal.

A finales de la década de los noventa, junto a Ricardo Boya, crearon Ignatius, que estuvo bastantes años en reposo público, macerando y germinando el que sería considerado como su proyecto más ambicioso y propuesta más seria con una gran calidad; una incursión en el rock progresivo sorprendente y de excelente manufactura, editando el álbum Lights From The Deep en el año 2011. El disco obtuvo muy buenas críticas de medios especializados, comparando su música con la complejidad de Rush o la plasticidad de Pink Floyd entre otros. Probablemente fueron demasiado precursores para encajarlo en el panorama musical de esos años en nuestro país y no obtuvieron el eco e impulso económico necesario para darle continuidad, pero sigue siendo un trabajo muy respetado por músicos y seguidores.

Actualmente, podíamos encontrar a Toni en algunos locales de la ciudad con sus Prog & Metal Sessions bajo el nombre de Toni Ripper, tocando temas de bandas de peso como Opeth, Devin Townsend, Pink Floyd, Genesis, etc. y, cómo no, Judas Priest, una de sus bandas de cabecera que alternaba con composiciones de Ignatius, continuando la difusión de ese proyecto.
También participaba en una formación llamada Setentacion de carácter más urbano, con letras afiladas en el humor y un enfoque más distendido.
A nivel divulgativo, Toni publicó dos libros en 2006 con la editorial Tritó Edicions, Guitarra Eléctrica Paso a Paso -Volumen I y II-, más un tercer libro llamado Principios Básicos de Guitarra en 2010, con la editorial Nueva Carisch España. Todos los libros tienen autoría compartida con Manuel Zapata. Estos manuales son valorados por su lenguaje sencillo y directo, diseñados para «poner cimientos a la afición» de nuevos músicos.
Toni Castarlenas será recordado en la escena underground barcelonesa no solo como un músico de gran talento con un don innato para la guitarra, sino también como una figura muy apreciada y querida que dejó una profunda huella en quienes compartieron música y amistad con él.
Que su vuelo sea alto.
Bad Music Radio


Deja un comentario