36.º REUS BLUES FESTIVAL
ERIC STECKEL
La Palma
, Reus.
10.07.26

Una nueva edición del Reus Blues Festival organizado por la Asociación para la Música Creativa y Actual (AMCA), con Eric Steckel y Cecilya & Candy Kings como atractivos del mismo.
Nos toca ceñirnos al primer día del festival, que nos ofrecía dos propuestas interesantísimas sobre el guitarrista de Pensilvania: una máster class y su actuación.

La primera de ellas, es decir, la clase magistral, fue una experiencia muy gratificante, tanto para guitarristas como para el público aficionado que asistió. Steckel se dedicó a descubrirnos sus trucos, o en este caso la ausencia de ellos, los cuales configuran su sonido, conocido como «bluesmetal».
En una segunda parte, fue el público quien lanzaba preguntas que él contestaba. Sabíamos que tenía el récord de ser el guitarrista más joven en formar parte de los Bluesbreakers de John Mayall, pero nos sorprendimos al descubrir que fue desde los 12 años recién cumplidos hasta los 16 años; toda una experiencia vital para un preadolescente.
La máster class íntegra la puedes escuchar en el programa Bad Music Radio #569.


Pasadas las diez de la noche apareció de nuevo en el escenario con su guitarra Knaggs Kenai T/S Eric Steckel Signature, acompañado de Jos Kamps al bajo y Elia Micheletto en la batería; se enchufó a un Marshall de válvulas y comenzó la fiesta.
«When It Rains, It Pours», editado en febrero pasado como cara B del single «Back To Life», fue un perfecto proyectil contra nuestra línea de flotación, que recibió de golpe y sin apenas avisar la explosión de sonido que desde el escenario nos volcaba encima. Eric no utiliza ningún pedal, y maneja su sonido como el Marshall al máximo volumen y controlando con su potenciómetro la visceralidad que desea imprimir.
En pleno solo de hard blues, baja el volumen y nos deleita con un final a lo B.B. King.

Con una sonrisa de oreja a oreja, y dominando el centro del escenario abierto de piernas como un cowboy, comienza uno de los temas más esperados por este reportero dicharachero, «Tennessee», y como si pudiera leer mis pensamientos, con una versión más criminal que la grabada en el Ep The Steakhouse Sessions Vol. 1, con cerca de catorce minutos de duración y varios cambios de sonido en el mismo tema, que comienza con una carga de southern rock muy dura y un ritmo machacón, para derivar en un solo ligero muy blues y terminar enzarzado en una brutal pelea con sus botones de volumen y tono que resultan una maravilla para los ojos y un placer para los oídos.

Pudimos reconocer ciertas pautas que nos dejó en la clase previa al concierto, como por ejemplo su High-Gain Blues, que consiste en desterrar el overdrive recurrente en el blues más ortodoxo e inyectar una distorsión pesada y agresiva desde el amplificador, pero libre de ruidos, completamente limpia; de esta forma pasó de la tormenta a la calma sin apenas pestañear. «Born Under A Bad Sign», su particular homenaje a uno de sus guitarristas más admirados, Albert King, sobrevoló con una claridad y delicadeza que parecía que había cambiado de guitarra; cuando este es uno de los que Steckel llama «conciertos de avión», sale de casa dirección al aeropuerto con una sola guitarra, llega, toca, disfruta de la gastronomía y se vuelve a casa; le encantan.

Regresamos al Ep The Steakhouse Sessions Vol. 1, del que extrae otro rhythm & blues con toque southern, «Take My Love Top Town», donde vuelve a alargar la tesitura por más de diez minutos y la gente no se queja; al contrario, en cada solo que despliega en la canción, y son varios, pierde más la compostura y se adentra en una locura colectiva.
Este tema en directo es un torbellino de sonidos apabullantes, porque si bien crece con su hard blues apoyándose en la escala de blues, cambia de volumen y se adentra en solos con la pentatónica menor e incluso incorporando notas de la escala dórica con una velocidad de fraseo espectacular, pero añadiéndole un componente melancólico entrañable. Todavía se me pone la piel de gallina de ver cómo realizaba bendings imposibles, pensando que iba a romper las cuerdas, pero es otro de sus toques de identidad.

Momento de relax con «Can’t You See» del álbum Grandview Drive de 2020, un tema a medio tiempo que juega en la frontera del country rock y blues contemporáneo, pero que se retuerce de nuevo en el solo de guitarra, donde estira tanto las cuerdas que se queda con la guitarra suspendida en el aire agarrándolas.

En un principio podíamos pensar que presentaría temas de su esperado nuevo álbum, Sandstorm, que al parecer debería haberse publicado esta pasada primavera y, sin embargo, acumula retrasos importantes, pero creo que salimos ganando porque la espina dorsal del show recayó en The Steakhouse Sessions, en ambos volúmenes, publicados entre 2022 y 2023.
De ellos surgieron otras dos píldoras venenosas a más no poder, «Solid Ground», con más de doce minutos de explosivo rock blues, donde hubo tiempo para que su compinche al bajo, Jos Kamps, dejara claro que él también estaba ahí, aguantando el vendaval del jefe, mientras que Elia Micheletto ya había disfrutado de su dosis de protagonismo en la batería.
El segundo tema de esas enérgicas sesiones fue «Run & Hide», rock acelerado en el cual Stickel rescata ese sabor southern que no demostró que le encanta. El solo que se marcó tan solo con la mano izquierda en el mástil y la derecha señalando al cielo, bien vale un concierto por él mismo.

De esta forma, aguantando el calor sofocante de la noche y el producido por nuestros cuerpos al bailar como posesos, llegamos al final del show con una impresionante cover de Michael Burks, «Empty Promises», sobre la cual desplegó otro catálogo de bendings escalofriantes y mágicos.
Era evidente que no queríamos marchar, que queríamos más, mucho más…
En este caso el encore fue muy especial. Nada más salir, y dejando escapar un solo que nos intentaba despistar si se trataba de esta o la otra canción, porque en ocasiones sonaba muy familiar; en cuanto el solo derivó en esos acordes entrecortados, que sin wha-wha sonaban como gemelos del original, a la vez que se unieron bajo y batería a su señal, el griterío fue inmenso y lleno de cariño: «Voodoo Child (Slight Return)», pero acercándose más a su versión de Stevie Ray Vaughan que al propio Hendrix; otro momento de locura que terminó con algo que no esperábamos, pero que resultaba lógico: Eric Steckel tiene un componente sureño en la mayoría de los temas en directo, que apenas se encuentra en sus versiones de estudio, pero como sonaron casi todos los temas de The Steakhouse Sessions, grabadas en estudio pero con espíritu directo y en una sola toma, ese aditivo sureño se dejó ver en numerosas ocasiones; así que, ¿por qué no acabar todo con una cover de ZZ Top?, en este caso «Waitin’ For The Bus», que ya grabó en su disco Polyphonic Prayer de 2018. Impresionante final, en el cual Eric Steckel demostró que, si bien su fuerte es la guitarra, y de qué manera, canta bien y su voz es completamente compatible con su estilo.
Una noche muy especial y, personalmente, creo también que el equipo de Bad Music que se desplazó al Reus Blues Festival opina lo mismo; es uno de los conciertos del año, sin ninguna duda.
Otro dato a destacar es la amabilidad de Eric Steckel, que nos permitió grabar todo el concierto y que lo podréis disfrutar en la programación especial de verano de Bad Music Radio. Atentos, que lo anunciaremos.
Texto: JL Bad
Fotos: McOkie / DBruc

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