
Barrel Smoke
Death Trap
Sodeh Records
31.10.24
Quinteto belga de rock sin contemplaciones, sin artificios, ni conspiraciones sonoras, simplemente riffs contudentes, estribillos penetrantes y tambores de guerra.
Segundo álbum de la banda y primero que graban como quinteto, del que el título ya es una declaración de principios y finales, odios por todo lo que nos ea rock’n’roll en vena. Aires setenteros, casi rozando con esquemas heavy, pero sabiendo pisar el freno en el momento adecuado. La voz de Ricky Smeets no es perfecta, creo que tampoco es lo que necesita el grupo, pues tiene ese gancho de los vocalistas de viejo pub de batallas perdidas, las guitarras son incisivas, afiladas, pero en armonía, por lo que dotan a los temas de un sentimiento boogie, que en ocasiones eleva el tema a la fiesta desenfrenada. Es lo que pretenden, porque equivocados o no, son de esas bandas que siguen colocando su espíritu, en el manido eslogan de «sexo, drogas y rock’n’roll». Sexo, ni lo sé ni me interesa, las drogas son su problema, pero rock’n’roll tienen un rato.
JLbad


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