
BOB WAYNE & THE OUTLAW CARNIES
Sala Laut. Barcelona
28/05/2023
Después de más de tres años regresó a Barcelona uno de mis forajidos musicales favoritos, a una de sus plazas fuertes, la ciudad condal, en donde a lo largo de los años se ha ido ganando una pequeña pero fiel parroquia de seguidores, los cuales no nos perdíamos su anual visita a Rocksound. Las mismas caras, por tanto, que en otras ocasiones pero en un entorno completamente diferente, huérfanos ya de La Textil, los amigos de Acaraperro Rocksound recolocaron el bolo en la sala Laut de Poble Sec y, aunque la sala es bastante fría y aséptica, el bueno de Bob Wayne se encargo de convertirla en un garito de carretera del sur de Estados Unidos con su presencia, sus canciones y su buen humor.

Para quien no conozca a BOB WAYNE es importante saber que está obsesionado con los camiones, desconozco el origen de esta filia pero es evidente su devoción por estos imponentes vehículos, canciones que interpretó como «Space trucker», «Truckin’ for Jesus» o «There ain’t no diesel trucks in heaven» dan cuenta de ello además de su recurrente gimmick de hacer el sonido de la bocina de un camión con la boca. Primera fecha de una extensa gira europea en la que le acompañan unos Outlaw Carnies que, bueno, se nota un poco que son músicos contratados para la ocasión pero que le siguen el ritmo al volátil BW que ya es. Tras algunos temas ineludibles en sus conciertos como «Hell yeah» y odas al golferío y al consumo de sustancias «Dope train», «Everything’s legal in Alabama» interpretó, por primera vez en directo (o eso nos dijo, que yo de un outlaw no me creo ná), canciones de su proximo álbum de estudio «13 more truckin songs», entre ellas «Space trucker» y su favorita: «Trucking for Jesus» que dio pie a un momento de delirio en el que nos explicó con vehemencia que siempre había soñado con una camiseta en la que saliera Jesús encima de un camión llevando unas Ray-Ban y fumándose un porro y que por fin su sueño se había cumplido y que la camiseta la teníamos a la venta en el puesto del Merch. Y efectivamente, en el Merch la tenían, a veces los sueños se cumplen, amig@s!
Un Bob que estrenaba imagen con el pelo largo, gafas ahumadas y, como no, gorra de camionero y que asombra por la capacidad que tiene de dar el show, tanto cuando toca como cuando se dirige a la audiencia, tras su celebrado clásico «Fuck the law» inició una ronda de peticiones y le pidieron entre otras «La diabla» y «Driven by demons», alguna se notaba que la banda no se la sabía pero Bob se volvía a ellos antes de empezar les daba un par de indicaciones y la sacaban adelante. No podía faltar tampoco «Road bound», presentada como la primera canción que compuso, ni su habitual bonito recuerdo para Javi Ezquerro y Rocksound. Tras contarnos unas batallitas vividas con su colega Shooter Jennings, al que dedicó «Headed to the country», el show tocó a su fin de manera ideal con «Spread my ashes on the highway». Divertidísimo concierto y qué bien que pinta el nuevo álbum.
Texto: Nico García
Fotos: Pili Pimpinela


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