
SAMANTHA FISH
Razzmatazz 2, Barcelona
15.06.25
Muchas ganas de encontrarme con esta guitarrista y vocalista americana, que pude ver encima de un escenario en el desaparecido Hondarribia Blues Festival. Han pasado catorce años de aquel concierto y la verdad es que Samantha ha crecido mucho desde entonces, tanto musicalmente como en postura escénica.
Ella lo ocupa todo, la banda, muy solvente en todo momento, se queda en un segundo plano y el foco de atención solo la ilumina a ella. Se basta y sobra para mantener un concierto de hora y veinte minutos como una gran frontwoman.

No se llenó la sala mediana de Razzmatazz, que inevitablemente presentó problemas de sonorización y no por cotidianos, son asumibles.
Calculo que algo más de quinientas personas se reunieron para ver por primera vez en Barcelona a la Fish y su banda compuesta por Ron Johnson (bajo), Jamie Douglass (batería) y Mickey Finn (teclados). Ya os comentamos en el especial de Bad Music Radio #513, que Samantha Fish no es estrictamente una blueswowan al uso, abarca mucho más… pues la primera en la frente, comenzó el show con un trepidante cover de «Kick Out The Jam» de los fantásticos MC5 que se llevó a su terreno, ganándose a media sala, mientras la otra se preguntaba qué narices era eso. Finalizó el tema con un potente solo de voz, bajando abruptamente el agudo en un giro al más puro estilo burlesque. Así cerraba el primer tema con un tremendo control de voz, aperitivo del registro que iba a mantener toda la noche.
Su voz fue la gran coprotagonista, la fraseaba a su antojo con sus diferentes guitarras, que desfilaron tema tras tema dependiendo de la afinación y estilo que iba a desplegar, aunque su preferida en uso fue la Gibson SG Blanca y la que más compañía le prestó durante toda la noche -era con la que se la veía más cómoda tocando-, aunque a mí, particularmente, me encantó el sonido que sacó a su bonita Delaney semihueca tintada en oscuro, ¡preciosa! También fue muy aplaudido el tema «Bulleproof» de su álbum Kill Or Be King de 2019, y uno de los momentos que más expectación levantó, al cambiar a un cigarbox provocando que media sala se entusiasmara y la otra media hiciera fotos a esa guitarra tan ‘rara’ -un tipo al lado mío le decía a la compañera, que era como las del músico del Buenafuente, supongo que refiriéndose a Sergi Estella–

También estuvo fantástico, desde el mismísimo arranque, el cover de Screamin’ Jay Hawkins, «I Put a Spell on You», en el que nos sumergió a lo largo de casi nueve minutos, llevándonos desde la emoción contenida hasta el lamento furioso y posesivo que habla el tema. En él desplegó todo su arsenal de tonos vocales flanqueados sin ninguna fisura por su guitarra. Sabe tensionar los temas llevándolos a puntos de mucha intensidad vocal que luego resuelve con mucho gusto a la guitarra, aprovechando muy bien sus recursos, incluido su uso del slide. Levanta el júbilo del público, domina el escenario y lídera generosamente a su banda. Ella no acapara, simplemente atrae y la mayor parte de esa atracción es su fusión vocal con el uso de sus guitarras. No obstante, a momentos, recargó demasiado el show con giros muy sabidos y repetidos; sobre todo hacia la parte final del mismo.
Todos sabíamos que venía a presentar su último disco, Paper Doll, y ocupó la mayor parte del show, quizás en el empeño obvio de la promoción y abrirse a un público más variado. Otros echamos de menos algo más de repertorio de sus discos anteriores; cuenta con once discos, ocho si solo valoramos los que ha grabado en solitario. Por ello quedó corto que recurriera a ellos en tan solo tres ocasiones, «Poor Black Mattie» del álbum Belle Of The West de 2017, que es un cover de R.L. Burnside interpretado junto a Luther Dickinson de North Mississippi Allstars en el disco, y el último tema del concierto, el más coreado por el público, «Black Wind Howlin’» que da título a su disco de 2013.

Buen concierto de una carismática líder que aprovecha y conjuga muy bien sus talentos para ofrecer un palpitante directo. Todavía queda recorrido para que siga ahondando en sus propias roots – esas que lleva de serie- y nos lleve por caminos de mayor calado emocional, esos que cuentan historias con la misma intensidad de principio a fin del concierto. Porque eso, ella, lo puede hacer todavía mejor. En su próxima visita quizás.
Texto y Fotos: Lady P / JL Bad



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