
El 1 de enero de 1959, Johnny Cash ofreció un concierto gratuito para los reclusos de la prisión de San Quintín, California. Una década más tarde, Cash regresaría para una segunda actuación, que dio como resultado el legendario álbum del artista,
Johnny Cash Live at San Quentin.
Entre el público se encontraba la futura estrella de la música country, Merle Haggard. Merle Haggard, de 19 años, cumplía una condena de 15 años (cumplió tres) por hurto mayor de vehículo y robo a mano armada.



Deja un comentario