
THE RETURN OF SONNY VINCENT
IBERIAN TOUR 2026
La Deskomunal, Barcelona
22.05.26
Hay músicos que a los setenta años se retiran a vivir de las rentas si es que pueden, mientras otros, como Sonny Vincent, a las puertas de sus 74 primaveras, se lanza a una gira por la península de dieciocho conciertos durante el mes de mayo.
Tras una década de ostracismo, sin conciertos ni proyectos musicales, los cuales abandonó radicalmente tras conocer que su hijo, nuera y nieto habían sufrido gravísimas quemaduras en el incendio de su casa en Carolina del Norte en 2016. Vincent se encerró en el hospital y se convirtió en su celador y enfermero. Su nuera no superó las quemaduras y falleció al poco tiempo, pero su hijo y su nieto han recuperado actualmente parte de su movilidad y estabilidad. Fue en ese momento cuando Sonny se decidió a volver. Tras varios conciertos en Alemania el pasado mes de febrero, este mayo se nos presentó como The Return of Sonny Vincent, acompañado por Martí «Cleve» Carter a la guitarra, Oscar «Jawa» al bajo, ambos de la banda The Capaces, y Alex «Carmonkey» en la batería, de los añorados Cachemira. Una formación sólida y de gran eficacia, que ha mamado el punk rock americano desde que les salió pelo en la cara, del genuino, aquel que reventó arterias cerebrales a mediados de los setenta desde un antro andrajoso e insalubre llamado CBGB. Un trío que, según nos dijeron, había hecho un curro tremendo con el repert propuesto, pero que con apenas dos ensayos antes de comenzar la gira, aunque llegaban a Barcelona con una buena tanda de bolos a su espalda, estaban completamente rodados.

Estaba claro que íbamos a ver a una leyenda viva del punk rock, pero quizás sean necesarios algunos apuntes. Primero de todo, no era una buena fecha para un concierto de estas características, al principio de un fin de semana de tres días, pero ¿cuándo es un buen día para el rock en Barcelona? Menos todavía para este punk rock talentoso y alejado de consignas incendiarias o de reivindicaciones sociales.
Segundo, sabiendo como sabíamos que los conciertos de la gira están siendo de unos cuarenta minutos, que dicho sea de paso, es la duración habitual de los shows de proto-punk y punk clásico; quizás hubiera sido una gran ocasión para ver a un telonero, o con unos horarios más controlados, pues citar al personal a las 21 horas y comenzar con más de una hora de tardanza, provocó que parte del público habitual de conciertos, que nos conocemos todos, llegados de Vilanova i la Geltrú, Rubí y Tarrassa, entre otras poblaciones, abandonaran la sala antes de la finalización del concierto.

A nivel musical, fue una gran fiesta del rock’n’roll, con una banda poderosa que no solo formaba un colchón perfecto sobre el que se acomodaba Vincent y exhibía señorial su grandeza, tanto física como del background que atesora en sus espaldas; es que el tándem The Capaces-Cachemira se apropió del protagonismo en numerosas ocasiones.
Comenzar con los acordes de «My Guitar» inyectó una sobredosis de júbilo en la sala, que mostraba medio aforo desahogado. Dicho entusiasmo no decayó en los siguientes cuarenta minutos que duró el show.
Sonny Vincent se nos mostró en un buen estado de forma, con una voz cavernosa que añade un punto adicional a su manera de seguir escupiendo los temas; no dañaba en exceso su guitarra, dejando que Cleve hiciera de las suyas, algo que agredecimos sobremanera. Se palpó la conexión entre el protagonista y los músicos, agradeciendo varias veces su entrega; al mismo tiempo que no paraba un momento quieto, aunque fuese a velocidad pausada, pero no resultó estático, incluso golpeando la pared y el suelo de La Desko.

Momentos para tatuarse en el recuerdo con felicidad insultante fue el descubrir que basó su setlist en la carrera musical de Testors, su gran grupo y padrino del proto-punk: temas como «Aw Maw», «I See» o «Madras Prison» sonaron como un ciclón fuzz que transformó La Desko por momentos en el CBGB de Sants. Lo que vivimos no fue un ejercicio de revival complaciente; fue un asalto sonoro directo a la yugular, donde los himnos de Testors tronaron con la misma urgencia kamikaze con la que nacieron hace cinco décadas.
«Bad Attitude» parecía sacada del mismo infierno, en el cual Cleve era el mismísimo Lucifer; menuda descarga soltó de sus seis cuerdas, y el que escribe, disfrutando como un enano de las ondas surgidas de su amplificador chocaran contra mi cara. Cambio de lado y era el ampli de Jawa el que me despeinaba, aunque ya no queda mucho por despeinar. Sonny se sacudía el calor desprendiéndose de la chaqueta, que, como anécdota, sería uno de los pocos momentos de calma del concierto.

La descarga duró tan solo cuarenta minutos, pero su intensidad y entrega fueron aplastantes. La sala no paró de bailar en todo el repertorio, incluidos algunos menores de edad (es una gozada ver cada día más gente menuda en los conciertos); es inevitable ante himnos como «Let’s Get Zooed Out» o «MK Ultra», que uno ya pensaba que no los vería de mano de su autor, Sonny Vincent.
Quedan varios conciertos de la gira:
23 de mayo. Rock&Blues Café, Zaragoza
24 de mayo. Sala Because Rock ‘n’ Pop, Castellón
25 de mayo. Sala Core, Málaga
26 de mayo. Sala La Cabaña Ecopatio, Algeciras
27 de mayo. Sala Even, Sevilla
28 de mayo. Sala La Gramola, Orihuela, Alicante
29 de mayo. Sala Maneras de Vivir, Almazán, Soria
30 de mayo. Vermut. Sala El Almacén, Reinosa, Cantabria
30 de mayo. AMC Bocanegra, Piloña, Asturias
31 de mayo. Sala Rock Beer The New, Santander
Si alguna cita queda por tu zona, no lo dudes y disfruta de una leyenda.
Texto y fotos: JL Bad






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