
TABÜ
Razzmatazz 2, Barcelona
23.05.26
Fin de semana largo, lo que provocó un éxodo de la ciudad. Quizás no era un buen fin de semana de conciertos, sobre todo si no se trataba de Bad Bunny, tal y como pudimos comprobar el día anterior con toda una leyenda del punk rock, Sonny Vincent, en La Deskomunal.
En esta ocasión, la cita era una celebración doble: las dos décadas de la banda de Barcelona Tabü, que se dice pronto, pero cuesta una barbaridad sobrevivir en este país si te encuentras en este tipo de géneros musicales; pero también era de aplaudir la osadía de grabar un disco en directo, que era la cuestión en ciernes.

No pudimos llegar a tiempo para disfrutar del show de 4 Bajo Cero, pero sí para darnos cuenta de que la banda tiene una propuesta muy sólida y una poderosa voz femenina al frente.
La sala, acotada de una forma que jamás habíamos visto, dejando algo menos de medio aforo, registró una presencia cómoda, numerosa y entregada a la causa, un punto a tener en cuenta para la grabación del álbum.
Noche de gala para los integrantes de Tabü: George Stewart en el bajo, con una velocidad notoria, además de ser un buen elemento visual; José Ángel Sánchez en la batería, contundente y uno de los pioneros del grupo; el tándem de guitarristas formado por Pablo Nogueira y Felip Sanagustín, que se complementan a la perfección, el primero con más blues y sonido clásico, mientras que el segundo más afilado y cercano al heavy; falta David García, nuestro invitado en el Bad Music Radio #560, vocalista y auténtico frontman de Tabü, todo un manual de primero de líder. Fantástico en escena.



Tras un video muy breve sobre la historia de la banda, empezaron el show con toda una declaración de intenciones y principios, «Siempre locos». Ahí ya pudimos comprobar que todo estaba preparado al dedillo para el fin que se pretendía obtener: un juego de luminotecnia como pocas veces hemos visto en la sala mediana del Razz, aspersores de humo a presión, poyetes para subirse en los solos, cámaras de video en el foso y laterales de escenario y el sonido… Aquí está el problema, que esperemos no repercuta en la grabación del concierto.
Los primeros temas nos mostraron problemas no deseados: a la voz de David le faltaba presencia, el bombo sonaba en ocasiones como rajado; más tarde comprobamos que se movía y seguramente se alejaba del pedal; pero lo más incómodo eran los chasquidos de los micros, los mismos que sufrimos en la sala 3 durante el concierto de Moonshine Wagon.

Ahí es cuando la profesionalidad de la banda se echó el concierto a la espalda y sacó corazón, orgullo y savoir faire; coreografías que no pararon ni un solo momento, supliendo con el aspecto visual lo que se escapaba por el audio; David funcionó a base de rabia y fuerza, comunicándose con el público que le seguía de tal manera que si se hubiera tirado por un barranco, la mitad no llegaba a sus casas. El repertorio fue otro acierto notable, basando el show en el estupendo Talismán, pero dosificando la euforia con dosis de antaño, lo que se dice un repert estructurado para jugar con la actualidad y repasar el pasado.
La mayoría del público cantaba la práctica totalidad de los temas, y a mi lado, unas jovencitas dejaron escapar alguna lágrima en las baladas, que haberlas hubo. Y llegados a este punto, tenemos que hablar del único invitado de la noche, David Palau, conocido en la industria como «el guitarrista de los famosos» y productor de los dos últimos discos de Tabü.

Se quedaron el escenario para ellos solos; Palau introdujo una serie de arpegios de bellísima factura y realizaron una emotiva versión del tema «Contigo estaré» del álbum Destino, a la que se fueron sumando el resto de componentes de Tabü.
Palau se quedó a lo que quedaba de concierto, demostrando que cuenta con una buena afinidad con la banda y se conoce los temas. Tres quedaban, entre los que cabe destacar la cover de «Anytime Anywhere», tema de Gotthard, que ellos grabaron como «Traidor».
Una estupenda fiesta, que quizás hubiera sido más lucida con algún que otro invitado, pero que dejó muy satisfechos a los presentes y, por lo que se podía ver, a los músicos.
Esperemos que los problemas de sonido sufridos no afecten a la grabación y se deba falsear lo menos posible en estudio, porque fue una buena noche de rock’n’roll.
¡Felicidades por estas primeras dos décadas!
Texto: JL Bad
Fotos: C Wojtyla






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