
BZOMB
Garage 1950, El Prat de Llobregat
13.09.26
Concierto en horario de vermut en un domingo soleado y precioso, en el cual íbamos a disfrutar de un One Man Band, al que teníamos muchas ganas de echarle el ojo de nuevo, pues quedaba muy lejos el concierto de Barbara Ann.
Quizás, antes de centrarnos en el show en sí, deberíamos comentar la mutación sufrida por el local; Garage 1950 ha sido remodelado en su totalidad, tanto que al entrar podríamos pensar que nos habíamos equivocado de lugar.
Sigue manteniendo su personalidad de local con ambiente americano, su decoración con el increíble Blues Móvil de The Blues Brothers colgado del techo, su imaginario de mitos del rock & roll y todo lo que hacía del local un lugar especial; sin embargo, se ha liberado muchísimo espacio, que se ha ganado como sala de conciertos, porque ahora sí que se puede decir que Garage 1950 es una sala de conciertos, lo que es una maravillosa noticia en la Barcelona que destruye todo lo que huele a música en directo. Por otro lado, se ha mejorado el equipo de sonido y se ha colgado la PA, para mayor disfrute del público asistente.

De esta forma, nos dispusimos a disfrutar del show de BZOMB, un nutrido grupo de compañeros y, sin embargo, amigos.
Para poner al lector en antecedentes, BZOMB es el alter ego de Brian Zditowski, músico venezolano que, tras una buena temporada en Buenos Aires, vive afincado en Catalunya desde 2019. Su propuesta musical camina por los senderos oscuros del rockabilly, rock & roll, country blues y el pantanoso blues del Delta, con un manejo exquisito del slide. También es cierto que cada vez se sumerge más y de forma muy inteligente en la americana music.
Otro de los rasgos más personales de BZOMB es la energía y rabia con la que interpreta los temas, algo que pudimos comprobar en un día que, como el propio músico dijo: «La guitarra es viejita, y hay días que no quiere colaborar. Hoy parece ser que es uno de esos días». La guitarra fue imposible de identificar, aunque en ocasiones pensé que era un modelo Hoyer antiguo; no tenía ni pies ni cabeza mi intuición, pues se trata de un instrumento de corte clásico que el músico modifica a su antojo, para proporcionarle un sonido crudo y fangoso, semihueca y sin marca distintiva.
Pero no solamente se quejaba la guitarra, y que se desafinaba cada dos temas, es que la forma virulenta de BZOMB de rasgar las cuerdas obligaba a la primera cuerda a saltar de su hueco en el cordal y dejar fuera de juego al Mi Agudo; también se quejó y renunció el mojo que golpeaba en bombo, que no era otro que la maleta de viaje, o que el micro vintage comenzara a jugar al despiste con el cable.
Y seguramente, tú, amigo lector, pensarás que eso desvirtuó el concierto, pero ni mucho menos, porque todos los presentes nos dimos cuenta de que estábamos delante de un músico que desprende originalidad, autenticidad y sobre todo honestidad y un gran conocimiento musical de su «cacharrería» y la música que interpreta. El show fue tremendo y genial.

Tuvimos nuestra dosis de rock & roll con temas como la cover de «Summertime Blues», alejada del original de Eddie Cochran y más al estilo Bo Diddley, sustituyendo las maracas por los golpes de pandereta y caja del pie izquierdo. La segunda mitad del bolo se centró en el dirty blues, con referencias a clásicos como Fred McDowell, Muddy Waters o Junior Kimbrough, con los que deleitó con su técnica de slide, pero si he de destacar un tema clásico entre los muchos que sonaron, sería «Poor Black Mattie» de mi querido R.L. Burnside, por su ejecución, maestría y por la añoranza que me produjo recordar que fue sintonía de Bad Music Radio en nuestros primeros años de andadura radiofónica.

Lo más interesante de su repertorio está compuesto por los temas propios y especialmente los que se plasman en castellano. Canciones como la oscura «Por ti», un blues de derrota y ruptura; «¿Dónde estás?» y alguna que no pude retener en la memoria, lanzan un hilo conductor que entremezcla su propuesta con los andaluces Guadalupe Plata, pero con la particularidad de que aquí todo se la juega a una sola pieza de hombre orquesta.
Aprovechó para presentar su EP de 2017, Bzomb, que necesita rápidamente un relevo con temas nuevos, aunque sus cinco temas suenan de maravilla, incluyendo la mencionada cover de R.L. Burnside y temas propios como «Sailing Blues», «Standing (In Your Doorway Crying)», «Oh Baby» y «Shameless», que sonaron durante el concierto.
En definitiva, un día que sí fuimos a nuestra misa dominical, ofrecida en un nuevo espacio ganado para la música en directo, el conocido y remodelado Garage 1950, e impartida por un párroco demoníaco, BZOMB.
¡Así da gusto comulgar!
Texto: JL Bad
Fotos: K Wojtyla






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