
Lou Reed, el legendario líder de The Velvet Underground y pionero del rock alternativo, falleció el 27 de octubre de 2013 a los 71 años en Southampton, Long Island (Nueva York). La causa oficial de su muerte fue una enfermedad hepática crónica. El músico venía arrastrando graves problemas de salud debido a un fallo hepático agresivo derivado de años de excesos, hepatitis y diabetes, lo que le llevó a someterse a un trasplante de hígado de emergencia en la Clínica Cleveland en mayo de ese mismo año. Desafortunadamente, el tratamiento no logró revertir las complicaciones posteriores.
Los últimos días del compositor de himnos como «Walk on the Wild Side» o «Perfect Day» estuvieron marcados por la tranquilidad, el misticismo y la naturaleza en su casa de campo. De acuerdo con las emotivas declaraciones de su última esposa, la también artista Laurie Anderson, Lou Reed pasó sus horas finales en un estado de profunda paz espiritual y conexión con el entorno.
Falleció una mañana de domingo mirando los árboles del jardín y realizando la postura 21 de Tai Chi —una disciplina marcial china de la que era devoto practicante y maestro— moviendo únicamente sus manos de músico en el aire mientras se apagaba su vida. Su muerte dejó un vacío irremplazable en la historia del rock, consolidándolo para siempre como el «poeta eléctrico» que se atrevió a retratar sin tapujos el lado más salvaje, crudo y bello de la realidad urbana.





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