
El 28 de octubre de 1937 nació Graham Bond, tecladista británico de R&B, saxo, The Graham Bond Organization. Murió el 8 de mayo de 1974 después de suicidarse arrojándose debajo de un tren de metro de Londres en la estación de Finsbury Park. Bond trabajó con Alexis Korner, Jack Bruce y Ginger Baker.
Hoy os vamos a contar la trágica historia de Graham Bond.
Graham Bond, el genio ocultista
Graham John Clifton Bond, verdadero nombre de Graham Bond, fue uno de los padres del rhythm and blues británico, ese sonido que supuso una renovación extraordinaria de la música popular y que desde el Reino Unido inició la invasión de Estados Unidos y el planeta entero.
La importancia de Bond como músico innovador está fuera de toda discusión.
Procedente del jazz, se vinculó durante un tiempo a Blues Incorporated de Alexis Korner; cuando marchó, creó primero Graham Bond Quartet, que mutó con el tiempo en The Graham Bond Organisation, una verdadera escuela de rhythm and blues por la que han pasado verdaderos mitos de la música del pasado siglo como son Jack Bruce, Ginger Baker, Dick Heckstall-Smith y John McLaughlin.
Por otro lado, Bond consiguió primero una extraordinaria reputación como saxofonista de jazz en el Don Rendell Quintet, para pasar a sentarse en la banqueta de las teclas del piano y compartir los dos instrumentos.
Como teclista, innovó al ser pionero en tocar con la combinación de órgano Hammond y altavoz Leslie, hecho vital no solo para el rhythm and blues, sino para el posterior desarrollo en el rock y hard rock. Finalmente, es bueno recordar que Bond fue el primer instrumentista de música popular que realizó una grabación con mellotron, marcando el punto de partida para que otros lo ejecutaran con normalidad. Moddy Blues, King Crimson o Genesis siempre han venerado a Bond; incluso The Beatles recogieron sus enseñanzas para introducir el mellotron en «Strawberry Fields Forever» o The Rolling Stones en «2000 Light Years from Home».

Pero Graham Bond tiene una parte trágica en su biografía, que siempre fue un lastre para ser reconocido como se merecía. Dicha faceta va unida al ocultismo, la magia y el satanismo.
Bond fue abandonado al nacer, el 28 de octubre de 1937, entregado en el condado de Essex, al noroeste de Londres, a un hospicio propiedad de la organización de caridad Banardo’s (Believe in Children), fundada por el filántropo Thomas John Banardo en 1986 para trabajar en la ayuda de niños huérfanos, abandonados o en riesgo de exclusión social. Dicha organización, que sigue operando hoy en día, siempre ha estado rodeada de escándalos y sospechas. Una de las más graves era el secuestro de niños, sin el consentimiento de sus padres, y enviar a los menores bajo coacciones y amenazas a trabajar a las antiguas colonias británicas, en lo que se conoció como «migración forzada de niños», al mismo tiempo que en sus centros los niños padecían malnutrición, problemas de higiene, así como malos tratos y abusos sexuales. Todas estas prácticas se mantuvieron hasta bien avanzada la década de los setenta y por ello el primer ministro Gordon Brown pidió disculpas públicamente en 2010.
Esta experiencia le marcaría de por vida con un carácter introvertido, violento y muy oscuro. Su educación, a partir de los 11 años, se desarrolló en la Royal Liberty School, escuela donde cultivó su afición por la música. En su juventud comenzó a tocar jazz al mismo tiempo que se introdujo en el universo de Aleister Crowley, siguiendo sus enseñanzas y albergando la sospecha de que Crowley podía ser su padre biológico, nebulosa que pasó a ser una obsesión en el futuro, creyendo ser la reencarnación de Crowley.

Ocultismo y drogas, peligrosa combinación
A medida que se sumergía en la religión thelemita, se adentró en el consumo de drogas de forma descontrolada, hecho que afectó muchísimo a su carrera musical, por lo que no pudo mantener en funcionamiento The Graham Bond Organisation. En la etapa final de GBO aparecieron las violencias descontroladas y los primeros síntomas depresivos, sufrió de manía persecutoria y brotes de pánico. Marchó a Estados Unidos, donde trabajó en el estudio con Dr. John y se empapó de la cultura de magia y brujería de Nueva Orleans. Al mismo tiempo descubrió la psicodelia de la mano de Jimi Hendrix, Jefferson Airplane y Grateful Dead, profundizando en el uso de las drogas para llegar a una conciencia plena. Regresó a Inglaterra a finales de 1969 y creó Graham Bond Initiation junto a Diane Stewart, con quien se había casado recientemente y compartía su afición por la magia. En 1970 editaron el álbum «Holy Magik» y al año siguiente «We Put Our Magick On You», dos trabajos marcados por las experiencias mágicas de la pareja y como homenaje a Crowley, que no tuvieron apenas repercusión.
Todo ofreció un giro más dramático cuando en 1972 su esposa Diane le acusó de haber estado abusando sexualmente de su hija Erica, por lo que se le prohibió mantener contacto con ella, entrando en una etapa de adicciones sin control a opiáceos y antidepresivos farmacéuticos. Un último intento de crear con el grupo de música pagana Magus, con el que estuvo actuando pero no llegó a grabar, no le sacó de su bancarrota económica ni mental, y fue posiblemente esta situación límite lo que le indujo el 8 de mayo de 1974 a lanzarse bajo las ruedas del tren en la estación londinense de Finsbury Park, en lo que se cerró como un claro caso de suicidio.
En cambio, su reducido círculo de amigos y especialmente Paul Olsen de Magus no creen en la versión oficial. Bond fue detenido por posesión de estupefacientes y recluido durante dos meses en una institución mental de Springfield, donde se pudo desenganchar. Olsen asegura que ya no consumía nada y que su cordura le había llevado a la conclusión de abandonar su camino en el ocultismo y dedicarse a la música. Lo cierto es que no hubo nota de suicidio, pero el resto es una leyenda urbana.






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